Cuando se hundió la Atlántida

CUANDO SE HUNDIÓ LA ATLÁNTIDA

La Atlántida era un continente hermoso hace muchos, muchos años. Las personas que allí vivían eran realmente felices. Reinaba la paz y la alegría. Las mujeres eran muy hermosas y los hombres muy trabajadores. Desarrollaron muchas habilidades y el arte era lo más apreciado para ellos.  Adoraban a sus dioses plenamente y todos eran amistosos y solidarios. Era realmente un hermoso paraíso.
Animales y humanos convivían sanamente, cuidaban y protegían la naturaleza, aprovechaban cada instante para crear algo nuevo y utilizar el tiempo en cosas realmente útiles, no había lagos ni mares contaminados, los bosques estaban llenos de árboles, la naturaleza toda era un singular espectáculo…
Sus grandes templos decorados con colosales pilares y fantásticas estatuas, pirámides hermosas y majestuosos jardines. Todo allí era de una riqueza y de una hermosura absoluta.
Su rey, el gran Atlas, gobernaba el pequeño continente con mucha sabiduría y todo su pueblo lo adoraba…Un día llegó su hermano Atolón, quien había sido desterrado por su padre hace muchos años por ser ambicioso y desalmado con los animales, a quienes degollaba solo para ostentarlos como trofeos.
Atolón envidiaba mucho a su hermano Atlas y cuando supo de la muerte de su padre él pensó que había llegado el momento de regresar por lo que le pertenecía.
Se acercó a Atlas fingiendo haber cambiado y muy sumiso le dijo que quería vivir en Atlántida y ayudarlo a reinar con sabiduría y justicia.
Atlas que era un hombre muy confiado y compasivo, accedió a la súplica de su hermano, pero no habían pasado muchos días cuando Atolón entró en la habitación de su hermano y brindándole unas uvas envenenadas mató al pobre de Atlas y se declaró rey de la Atlántida.
Como era de esperarse Atolón empezó a hacer de las suyas, esclavizó a hombres y mujeres, se apoderó de tierras y animales, declaró la guerra a sus continentes vecinos, agotó toda la riqueza que había almacenado su hermano pensando en tiempos difíciles, la malgastó en fiestas, lujos y diversiones.
Así pasaron algunos años, la pobre gente de Atlántida se moría de hambre, nadie adoraba a los Dioses, los templos estaban en ruinas, los animales morían y la tierra se secó…
De repente, una gran tempestad empezó a caer sobre la Atlántida y duró días de días sin parar. El rey Atolón bajó entonces de su palacio y renegó de los Dioses, en ese momento un rayo poderoso calló del cielo y partió el continente en dos. Atolón también fue partido por el rayo y el continente que antes fuera un paraíso se hundió en las aguas del inmenso y misterioso Atlántico.
Cuenta la historia que Dios bajó entonces hasta el fondo del mar y con su aliento devolvió la vida al gran Atlas para que siga reinando en su viejo continente, ya sumergido en el fondo y que nadie conoce. Pero es cosa cierta que allí vive una raza muy desarrollada, mitad humana y mitad pez y que allí son muy felices, quizás más de lo que fueron en la superficie pues la contaminación y la maldad todavía no han aprendido a nadar…
El egoísmo, la ambición, la prepotencia son los anti valores que destruyeron La Atlántida, no permitamos que ahora intentes destruir nuestro planeta.
Margarita Poveda (Gorrión)

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