Londres “is more different”

Me pregunto estimado lector qué hago yo a estas horas del día escribiendo sobre Londres. Si por una de aquellas resulta que te encuentras en The Big Smoke entonces ¿qué te voy a contar yo que tú ya no sepas o estés a punto de saber? Es más, por favor, please…, a tu regreso no dudes en ponerme al día sobre los últimos movimientos culturales, tendencias o movidas ciudadanas de la city. Te estaré muy agradecido. Y si, lo más probable, ahora mismo estás saboreando, por ejemplo, un delicioso arroz a banda con fumet de cigalas en cualquier restaurante de la costa española, mejor si es valenciano, no creo que estés por la labor de poner a trabajar tus apreciadas neuronas sobre determinadas monsergas acerca de Londres. Pues amigo, ¿sabes que te digo? Que tienes toda la razón. No hagas esperar al bogavante, las gambas rojas de Garrucha o al pulpo en aceite. Pero cuando el calor de la noche apriete y seas incapaz de pegar ni un ojo ni el otro…, entonces… ¡no lo dudes!, coge tu tablet o tu smartphone, seguro que los tienes en la mesilla de noche, y empieza a leer con fruición y entusiasmo las líneas que vienen a continuación. Seguro que te sorprenderás y la próxima va a pasar calor en España tu señora suegra, es un decir, el señor bogavante o la distinguida gamba de Garrucha. Tú te vas a enterar de una vez por todas, porque mira que lo vengo diciendo, de la cantidad de cosas curiosas que suceden en Londres y también, ¿por qué no decirlo?, de lo peculiares que son los londinenses. Toma nota…

Costumbres, manías y otras peculiaridades de los londinenses

• Para los ingleses y por ende los londinenses, la vida no tiene sentido sino va acompañada de una buena dosis de moqueta, La usan hasta en el baño. Hasta ahí llegan. De momento no se ha descrito ningún caso de uso en paredes, techo o jardín.

• Están obsesionados con la privacidad. Por ello les encanta vivir en las afueras o en una casita aislada. Les encanta vivir en el extranjero. Hay muchos programas de TV dedicados a tratar el tema de la vivienda y su decoración.

• Todos los mejores restaurantes de Londres requieren hacer cola si quieres disfrutar de sus encantos culinarios. Olvídate de reservar unos días antes. Por el momento, salvo alguna honrosa excepción, no se ha llevado a cabo en ningún restaurante experimento tan arriesgado.

• The Circle Line. ¿Aún se llama así? ¡Por Dios! ¡No se trata de un círculo! Los trenes pasan cada 15 minutos, y siempre hay señales avisando de fallos en la línea. No lo parece pero a los londinenses parece que no les ha pasado desapercibido que, a pesar de que se están incorporando frecuentemente nuevos y buenos trenes a la línea, el servicio continúa siendo igual de malo.

• Los londinenses odian que nosotros, los guiris, nos refiramos a su ciudad citándola como “The Big Smoke” (la gran humareda), o que no hagamos un esfuerzo en la pronunciación de London. Por favor, evita balbucir “Landan” por Londres, les suena fatal. Prueba a decir “L o n d o n“, suena bastante mejor.

• Los autobuses nocturnos. Sí, te llevan a casa hasta las 3 de la madrugada, y además sin costo adicional. No está mal. Eso sí, si decides coger uno de estos autobuses disfrutarás durante dos horas de un reconfortante e inolvidable olor a vómito y orina. Experiencia inolvidable… si la superas.

• Cuando saludes a un o a una londinense, sobre todo la primera vez, no se te ocurra estampar dos sonoros e interminables besos latinos en sus pálidas mejillas. Deja tal muestra de confianza y afecto para mejores ocasiones. Ellos y ellas detestan esa familiaridad campechana y ramplona a las primeras de cambio de conocer a una persona. Por favor, ¡sé más comedido!

• La puntualidad. OMG! Ese concepto tan lejano, discutido y discutible. Sí, si… pero los ingleses lo llevan en su ácido desoxirribonucleico. Si acudes a una cita en Londres, y por extensión en cualquier punto de Inglaterra, y no quieres encontrarte con la desagradable sorpresa de que la cita quede anulada por la repentina ausencia de la otra parte procura ser puntual, estrictamente puntual. Como ayuda para entender este abstracto y alquímico concepto te diré que la puntualidad consiste ni más ni menos que en llegar a una cita exactamente a la hora acordada, ¿lo pillas?, o incluso antes. Sólo por el respeto que los ingleses tienen a este “precepto” me haría inglés “right now” que dicen ellos. No obstante, la tierra tira, cada día menos, pero tira, y de momento no renunciaré a mis raíces.

• Los ingleses respetan el turno en las colas. ¡Increíble!, ¿verdad? Si vas a Londres y quieres vivir emociones fuertes y tu rostro es más duro que el diamante prueba a saltarte el turno en una cola londinense. Después me cuentas.

• Los ingleses quedan trastornados cuando contemplan a personas paradas en medio de la acera. Seamos sinceros, de esto los españoles sabemos bastante. Yo al menos lo vivo todos los días. Y todos los santos días me sorprende que muchas personas, yo diría que una inmensa mayoría, vayan por la vida, y me refiero a su propia estado físico, corporal, como si sólo existieran ellos, dando por hecho que los demás somos transparentes o incorpóreos ¿No lo habéis observado? Claro que hay mucha gente que va andando por la acera y de repente se para bruscamente sin pensar ni por un instante que están obstaculizando el paso del resto de peatones. Bueno, ¿y qué? Por cierto, a los ingleses tampoco les gusta que en aceras muy transitadas, no digamos en horas punta, camines a paso de tortuga. ¡Por favor, ponte las pilas!

• Los ciclistas. Muchos de ellos piensan que la luz roja de los semáforos no va con ellos. Si a un ciclista se le ocurre atropellar a un peatón londinense cuando el “hombrecito verde” estaba diciéndole a éste: “pasa mocetón”, el ciclista experimentará en sus carnes el dulce sabor de una demanda en toda regla por parte del peatón atropellado. Si éste no ha pasado a mejor vida, naturalmente.

• Los ingleses no ven muy razonable estar escuchando a todas horas música gratis. La gente es muy generosa, ya se sabe, pero no es necesario que nadie se someta al generoso sacrificio de destrozar sus tímpanos a base de bombardear el ambiente próximo con miles y miles de estridentes ondas herzianas de insufrible música. No, ¡gracias!

• ¿Sabes? A los ingleses, y a alguno más allende las islas, no les gusta que en el metro o en el autobús mantengas durante el trayecto un contacto visual permanente clavando tus ojos como puñales en el rostro de un viajero o viajera cercanos. Por favor, mira el reloj, haz como si te acabara de entrar un whatsapp la mar de interesante y ponte a mirar el teléfono con gesto de sorpresa o interés, o dirige tu mirada hacia el techo las veces que haga falta, pero por favor… deja de taladrar con tu mirada los blanquecinos rostros londinenses. No vayan a pensar que les estás desnudando con tu mirada.

• Es usual pagar con una tarjeta de débito un importe superior al de la compra efectuada y recibir en efectivo la diferencia. Una forma fácil de obtener efectivo en pequeña cantidad, suficiente para el día a día, sin necesidad de acudir al cajero automático.

• ¿Puede sobrevivir un inglés sin el té? No, ¡no y mil veces no! Bueno, tampoco quiero exagerar pero en muchas casas británicas hay siempre una tetera con agua hirviendo, lista para preparar un té al instante. Aceptar una taza de esta bebida prácticamente equivale a ganarse la simpatía de la persona que invita. Recuerda, se llega antes al alma de un inglés a través de una tacita de té que de un par de besos.

• Los ingleses repiten constantemente las palabras «please», «thank you» y «sorry» («por favor», «gracias» y «lo siento»). No son palabras que sientan, que les salga del alma, lo hacen por costumbre, de forma automática. No responder de la misma manera es considerado una gran descortesía.

• El sistema para denominar las calles de Londres es genialmente caótico. Una misma calle puede cambiar de nombre varias veces en un mismo tramo. Además, la capital británica posee muchas calles distintas que poseen exactamente el mismo nombre, lo que convierte en un divertido acertijo el proceso de encontrar la ubicación de una calle determinada. Sin duda necesitarás más referencias para saberlas distinguir. Otra alternativa sería que los muchachos de Podemos ocupen el poder municipal para que sin pérdida de tiempo se pongan manos a la obra cambiando el nombre a las calles. No es por nada pero en eso a los ingleses les podemos (nunca mejor dicho) dar sopas con honda.

Band performing during The Changing of the Guard ceremony taking place in the courtyard of Buckingham Palace, Westminster, London, London, England.

Y hasta aquí llegó este breve memorandum. Por favor no te tomes todo lo escrito en este artículo en serio. Estamos en verano y no hay que acalorarse y un poco de ironía, pero con buenas intenciones, nunca viene mal. Por cierto, ya hemos pasado el meridiano del verano, al menos en cuanto a temperaturas se refiere. Ánimo, las noches empiezan a refrescar y esto empieza a ponerse agradable. ¡Feliz verano!

Una alternativa a la universidad

Una alternativa a la universidad

(Blog de Borja Prieto)

Es un hecho que un título universitario ya no te garantiza un trabajo decente. Ni siquiera te garantiza un puesto de becario. Es absurdo tirar 4 años de tu vida para acabar como al principio: cuatro años más viejo, con algunos conocimientos más pero con las mismas probabilidades de ganarte bien la vida.

Sí, ya sé lo que vas a decir: que no solo importa el trabajo después, que si la cultura, los conocimientos, las relaciones con otros alumnos y con los profesores, lo que te va a preparar para la vida… pero hay otras maneras de conseguir todo esto, mucho más eficientes que asistir a clase durante cuatro años y estudiar lo que te proponen.

Si vas a empezar una carrera, estás atascado en una que no te satisface o has terminado y te enfrentas a qué hacer ahora, te propongo una alternativa para este año. Te costará algo más que un año de carrera universitaria si tienes en cuenta el coste del viaje que te voy a plantear, pero te preparará mucho mejor para encontrar un trabajo o para crear tu propia fuente de ingresos.

Está basado en una idea de Chris Guillebeau que puedes leer aquí, por si su propuesta te gusta más que la mía.

Prácticamente todo lo que te voy a proponer es gratis o muy barato. Lo único que en realidad necesitas es una conexión a Internet. Además de esto, un lector de ebooks puede ser conveniente, igual que un ordenador portátil, pero nada más.

Por supuesto, puedes adaptar lo que te propongo a tus circunstancias, pero piensa bien por qué haces cada cambio. Que el motivo no sea “esto me apetece más” o “esto me aburre y prefiero hacer otra cosa”. Hay un valor en la disciplina, y en hacer algo que no te apetece en el momento para conseguir un beneficio más adelante.

Idiomas

Necesitas hablar inglés perfectamente. Con esto quiero decir que seas capaz de entender cualquier conversación y hacerte entender en cualquier situación. Y que seas capaz de hablar en público en inglés y escribir un informe o un artículo para un blog.

Si ya estás en este nivel, puedes aprender otro idioma. Yo te recomiendo, en orden de facilidad de aprendizaje: portugués, alemán, japonés y chino mandarín. En un año no serás capaz de escribir en japonés ni en chino, pero puedes hacerte entender en conversaciones cotidianas.

Estas son tus tareas:

  1. Sigue uno o más podcasts que enseñen el idioma. En inglés hay muchos así que puedes elegir los más adecuados a tu nivel. 15 minutos al día
  2. Lee noticias o blogs cada día en el idioma que quieras aprender 30 minutos al día
  3. Mira un episodio de una serie o una película cada día (con subtítulos en el idioma al principio si es necesario) 1 hora al día

Clases

Haz cursos online de los temas que te interesen. 30 minutos al día

En Udacity, Coursera y Khan Academy tienes cursos de extraordinaria calidad, totalmente gratis. Te recomiendo que hagas alguno de finanzas y diseño, además de cualquier otra cosa que te interese. Hay dos en concreto que no deberías perderte:
How to build a startup, de Steve Blank.
A Beginner’s Guide to Irrational Behavior de Dan Ariely.
El de Blank (y en general los de Udacity) puedes empezarlo en cualquier momento, para el de Ariely tendrás que esperar a una nueva edición.

Sigue el curso como lo harías con un curso universitario, tomando apuntes, repasando, leyendo información complementaria y poniendo en práctica lo que aprendes. Si el curso tiene un test o unas tareas, hazlas.

Práctica

Haz algo

Uno de los problemas de la educación tradicional es que se basa en leer, escuchar y escribir, pero se “hace” poco. Hacer algo con tus manos te hará descubrir muchas cosas sobre ti, sobre cómo resolver problemas y sobre la naturaleza de las cosas en general.

Elige uno de estos campos y haz proyectos en él: Una hora al día

  • Arduino
  • Impresión 3D
  • Dibujo y pintura (el tradicional, artístico, con lápices o acuarelas, o con herramientas digitales).
  • Programación. Puedes aprender en Codecademy, pero es importante que cuanto antes desarrolles tus propios proyectos.
  • Tocar un instrumento musical
  • Cocina
  • Jardinería (esto sólo si tienes terreno para tener un huerto o un invernadero en condiciones, no vale con plantar un par de macetas)
  • Mecánica

Es importante que te aproximes lo más posible a la práctica deliberada. No se trata de hacer todos los días lo mismo. Se trata de ir poniéndote retos, ir mejorando y midiendo tu progreso. Puede ser bueno recibir clases, o al menos seguir alguno de los miles de tutoriales que hay en Internet.

Escribe un blog

Si no tienes todavía un blog, empieza ahora. Si no sabes de qué escribir, puedes ir anotando tus progresos en el punto anterior, por ejemplo. Es importante que escribas, pero si se te hace muy cuesta arriba algunas de tus entradas pueden estar en forma de vídeo. Una hora al día

Lecturas

Si hablábamos al principio de la cultura que te aporta una carrera universitaria, casi con total seguridad puedes conseguir más cultura y un mejor entendimiento del mundo, la sociedad y la naturaleza del ser humano leyendo por tu cuenta. Si tu velocidad de lectura es normal y dedicas una hora al día a leer ficción y otra a leer ensayos, al cabo del año habrás leído 48 libros de ficción y 36 ensayos.

Esta es la lista que te propongo. Puedes cambiar alguno de los libros por otro si ya lo has leído. Y como verás solo he incluido una obra de cada autor (con la excepción de Borges y Lem, que están en ambas listas) con la idea de que si alguno te resulta interesante puedes leer más por tu cuenta.

Ficción

Una hora al día

  • 1984 (G. Orwell)
  • 2001: Una odisea del espacio (A. C. Clark)
  • Alicia a través del espejo (L. Carroll)
  • Cartero (C. Bukowski)
  • Changing places (D. Lodge)
  • Cien años de soledad (G. García Márquez)
  • Diarios de las estrellas (S. Lem)
  • El Aleph (J.L. Borges)
  • El buscón (F. Quevedo)
  • El corazón de las tinieblas (J. Conrad)
  • El extranjero (A. Camus)
  • El guardián entre el centeno (J. D. Salinger)
  • El hombre que fue Jueves (G. K. Chesterton)
  • El lazarillo de Tormes (Anónimo)
  • El lobo estepario (H. Hesse)
  • El péndulo de Foucault (U. Eco)
  • El sabueso de los Baskerville (A. Conan Doyle)
  • El señor de las moscas (W. Golding)
  • En el camino (J. Kerouack)
  • Farenheit 451 (Ray Bradbury)
  • Going postal (T. Pratchett)
  • Granja animal (G. Orwel)
  • Guía del autoestopista galáctico (D. Adams)
  • Historias extraordinarias (R. Dahl)
  • Ivanhoe (R. L. Stevenson)
  • La ciudad de los prodigios (E. Mendoza)
  • La conjura de los necios (J. Kennedy Toole)
  • La eneida (Virgilio)
  • La hoguera de las vanidades (T. Wolfe)
  • La llamada de la selva (R. Kipling)
  • La luna es una cruel amante (R. Heinlein)
  • La metamorfosis (F. Kafka)
  • La naranja mecánica (A. Burgess)
  • La odisea (Homero)
  • La vida: instrucciones de uso (G. Perec)
  • La vuelta al mundo en 80 días (J. Verne)
  • Las aventuras de Huckleberry Finn (M. Twain)
  • Los santos inocentes (M. Delibes)
  • Los viajes de Gulliver (J. Swift)
  • Maus (A. Spiegelman)
  • Rayuela (M. Vargas Llosa)
  • ¿Sueñan los androides con ovejas mecánicas? (P. K. Dick)
  • Tokio blues (Norwegian wood) (H. Murakami)
  • Un mundo feliz (A. Huxley)
  • Wilt (T. Sharpe)
  • Yo, robot (I. Asimov)

Como puedes ver, es una lista sesgada. Hay mucha ciencia ficción, más literatura en lengua inglesa que otras literaturas y no están muchos clásicos habituales de estas listas. Lo que te aseguro es que no perderás el tiempo leyendo ninguno de estos libros. Algunos son más difíciles que otros (no necesariamente los clásicos) pero merece la pena el esfuerzo. Si puedes leer en inglés los libros escritos en inglés, mejor. Y te recomiendo usar ediciones anotadas para los clásicos, porque si no se te escaparán cosas.

Ensayo

Una hora al día

  • Business Model Generation (A. Osterwalder)
  • Business Model You (T. Clark)
  • Camino de servidumbre (F. Hayek)
  • Caos (J. Gleick)
  • Choose Yourself! (J. Altucher)
  • Cómo hacer amigos e influir en las personas (D. Carnegie)
  • De la felicidad (Séneca)
  • De la naturaleza (Lucrecio)
  • Economía básica (T. Sowell)
  • El cisne negro (N. N. Taleb)
  • El mundo de Sofía (J. Gaarder)
  • El pequeño libro que bate al mercado (J. Greenblatt)
  • El pulgar del panda (S. Jay Gould)
  • El sello indeleble: Pasado, presente y futuro del ser humano (J. L. Arsuaga)
  • El shock del futuro (A. Toffler)
  • Freakonomics (S. J. Dubner)
  • Gödel, Escher, Bach (Douglas R. Hofstadter)
  • Historia de España para Dummies (F. García de Cortázar)
  • Historia de la eternidad (J. L. Borges)
  • Historia del mundo (J. M. Roberts)
  • Influence: The Psychology of Persuasion (R. B. Cialdini)
  • La teoría del todo: El origen y el destino del universo (S. Hawking)
  • Marca personal para Dummies (A. Pérez Ortega)
  • Más allá de la libertad y la dignidad (B. F. Skinner)
  • Meditaciones (M. Aurelio)
  • Nueva guía de la ciencia (I. Asimov)
  • Padre rico, padre pobre (R. T. Kiyosaki)
  • Permission Marketing (Seth Godin)
  • Rework (J. Fried y D. H. Hansson)
  • Running Lean (Ash Maurya)
  • The $100 startup (Chris Guillebeau)
  • The 4 hour workweek (Tim Ferriss)
  • Un valor imaginario (S. Lem)
  • Viaje a la libertad económica (D. Lacalle)
  • Why We Buy: The Science Of Shopping (P. Underhill)

También esta lista puede parecer peculiar. Además de libros básicos sobre historia, ciencia y filosofía hay unos cuantos libros de mejora personal (no basurilla de autoayuda) y otros sobre creación de empresas. Seguro que echas muchos en falta, pero como en el caso anterior una vez que has leído todo esto puedes profundizar en los temas que te resulten más interesantes o útiles.

Música

Conocer y apreciar la música clásica es también uno de los requisitos de una persona culta. Si no estás acostumbrado a escucharla, probablemente te requerirá un esfuerzo inicial, pero merece la pena ese esfuerzo por lo que disfrutarás después. En esto también se requiere una práctica deliberada, no basta con hacer trampa poniéndote la música de fondo mientras haces otras cosas. Dedica un tiempo cada día a escuchar la música realmente y lee en Wikipedia sobre el autor o la obra que estás escuchando.

Te recomiendo esta playlist de spotify: DG – The History of Classical Music. Tiene algunas omisiones graves en mi opinión (John Dowland, sin ir más lejos), pero funciona realmente bien como introducción a la música. Como son 88 horas de música, si oyes media hora cada día laborable puedes escucharlo todo en menos de un año. Y si quieres sacar nota, puedes ponerla de fondo para oírla más de una vez mientras haces otras cosas. Media hora al día

Experiencias

Si sumas todo el tiempo que debes dedicar a las actividades que te he propuesto, verás que suma algo menos de siete horas. Pero no puedes conformarte con esto. Con el tiempo que te queda libre, hay otras cosas que debes hacer para completar tu formación.

Deporte

Haz lo que más te apetezca o te divierta, pero practica un deporte al menos tres días a la semana. Mide tus resultados, plantéate retos y esfuérzate por mejorar. No sólo estarás más sano y serás más eficaz para hacer las otras tareas, sino que aprenderás mucho sobre ti mismo y sobre tu capacidad de esfuerzo y superación.

Hablar en público y con desconocidos

Estas son dos habilidades que pueden marcar la diferencia entre tener éxito o vivir una vida profesional mediocre. Y no valen las excusas del tipo “es que yo soy introvertido” o “es que me da vergüenza”. Como todo lo anterior, es cuestión de practicar, y cuanto más lo hagas más fácil y divertido será para ti.

Así que apúntate a uno o más Meetups en tu ciudad, o intenta organizar uno si se te ocurre alguna idea. Si hay Iniciador en tu ciudad, asiste a sus eventos. Busca oportunidades para hablar en público, y créalas si no aparecen. Puedes inscribirte en Toastmasters, o apuntarte a un grupo de teatro.

Viajar

Viajar es otra de las experiencias que te hará crecer y entender mejor el mundo en el que vives. Siempre que no te limites a ir a un hotel de playa y piscina, claro. ¿Sabías que por menos de 4.000€ puedes dar la vuelta al mundo parando en Nueva York, Miami, San Francisco, Tokio, Pekín, Hong Kong, Delhi, Doha, Lagos y Estambul? Esto es, parando todo el tiempo que quieras en cada ciudad. Puedes elegir otras ciudades y otros continentes y el precio cambiará un poco dependiendo de si visitas 3, 4 o 6 continentes. Si haces un viaje así, planificas bien no solo el viaje sino lo que harás en cada una de las paradas, y estás al menos un par de semanas en cada ciudad, seguro que a la vuelta has aprendido algo y tienes una visión muy diferente del mundo a la que tenías cuando partiste.

Si quieres completar tu formación con un viaje alrededor del mundo, puedes mirar aquí.

Ganar dinero

Esta es una de las cosas que no te enseñan en ninguna facultad. Y es fundamental, por motivos obvios. Así que plantéate como objetivo conseguir al menos 100€ netos el primer mes. Y después, en función de tus resultados, al menos un crecimiento del 10% mensual. Puedes vender trastos que ya no uses en eBay o en cualquier sitio de segunda mano, ofrecer tus servicios (más o menos especializados, según tus posibilidades), intentar ganar dinero como afiliado por Internet, conseguir un trabajo aunque sea temporal…

Lo importante es que, cuando antes, empieces a entender por qué alguien paga dinero a cambio de algo, qué pasa con la competencia, cómo influyen los precios en tu capacidad de venta, cómo puedes presentar mejor tu oferta…

Ayudar

Apúntate a una ONG que ayude a personas concretas y colabora activamente, todas las semanas. Esto es importante: realiza una actividad que te ponga en contacto con las personas a las que ayudas, no te limites a cosas como “hacerles una página web desde casa porque es lo que necesitan y es lo que sé hacer”. Sal de tu zona de confort y haz algo como dar clases a niños o adultos, pasar tiempo con ancianos o personas enfermas o con discapacidad o asesorar a personas con dificultades.

No hace falta que dediques más de una o dos horas cada semana si no tienes más tiempo. Con eso, te aseguro que además de aprender sobre ti mismo y descubrir que puedes hacer mucho más de lo que pensabas, recibirás de las personas a las que ayudas mucho más que lo que aportes.

Corta, pega y haz tu propio curso

Como te decía, esta es solo mi propuesta. La de Chris Guillebeau es distinta, y no tiene por qué ser peor para ti. Y si lees los libros de Tim Ferriss seguro que se te ocurren ideas propias. Lo importante es que, en lugar de seguir al rebaño como una oveja y acabar en el mismo destino (decidiendo al cabo de cuatro años si será mejor alternativa un master o la emigración), te plantees una alternativa que te haga mejor persona, te prepare para saber qué quieres hacer con tu vida y te ayude a conseguirlo.

Este artículo apareció primero en Desencadenado.