Como pasar por un auténtico british en Londres

Habiendo dejado atrás un arisco año, fin de ciclo, que nos ha dejado a todos extenuados y sumidos en la incertidumbre vital más absoluta me animo de nuevo a exponer y compartir con vosotros ciertas ideas e informaciones que nos permitan alejarnos, siquiera brevemente, del ensordecedor y machacón ruido mediático, propagandístico y político que nos invade. Ruido que aglomera intereses dispersos, diferentes y contradictorios pero que cumplen el objetivo común de tratar de convencernos a machamartillo de sus mentiras y con cierto afán además de meterse descaradamente en nuestras vidas y de recortar nuestros derechos y de alterar nuestras legítimas costumbres y principios que hoy por hoy forman parte de nuestro ADN de españoles. A buen entendedor pocas palabras.

Y, entrando en materia, me gustaría que hoy nos planteáramos si estaríamos en condiciones de despojarnos de nuestros muy explícitos modales hispánicos. Desde luego mi faz no se torna rojiza si ya de antemano reconozco que en mi caso es más fácil que yo pase por un oso polar o por un canguro rojo que por un modélico british. Y eso a pesar de que conozco perfectamente la técnica para lograrlo. Generoso por mor de la genética y por influjos de la educación que tuve la suerte de recibir me muero en deseos de compartir lo antes posible con vosotros los consejos y recomendaciones que os convertirán en el perfecto british que cualquier madre o padre ingleses desearían tener por hijo. Descubramos juntos y sin demora el procedimiento para obtener pedigrí británico sin salir de Ciempozuelos… es un decir, ¡claro!

Guía práctica para convertirse en un perfecto british y no morir en el intento.

Inglaterra tiene una gran y fascinante cultura, con acentos fantásticos, y además… a Su Alteza Real la Reina. Seamos sinceros, ¿quién no querría aparentar que uno es británico hasta las…, bueno… británico de toda la vida? Entonces, ¿por qué seguir perdiendo el tiempo? Si quieres que a nadie se le pase por la cabeza dudar de que por tus venas corre sangre británica perfectamente homologable con la mismísima del Príncipe Charles, comienza por seguir esto desinteresados consejos.

Primer consejo: Haz que tu voz suene británica.

Elemental, ¿no? ¿Acaso esperabas otra cosa? Bueno, a veces sabemos o intuimos el “qué” pero ignoramos el “cómo”. No es tan difícil, al menos para ti, estoy seguro. Te voy a explicar “cómo conseguirlo”. Se trata de lo siguiente:

  • Aprende a hablar con acento británico. Hay una gran guía que está en wikiHow con la cual se puede aprender a hablar con un acento Inglés falso pero creíble, aunque probablemente ya lo sabías. Hay un montón para elegir y la mayoría de ellos suenan mejor que el de Su Alteza Real la Reina.
  • Muchos acentos británicos pueden ser difíciles de suplantar, así que escoge uno que sea fácil para ti. Haz una investigación sobre la ubicación y su acento característico. Cuanto más al norte, más duro suena y más similar al acento escocés. Cuanto más al sur y más cerca de Londres más se encuentran acentos reconocibles, como Cockney. La conocida película Mary Poppins en la cual los actores hablan con un acento Cockney falso.
  • Concreta el vocabulario a usar. Aunque se trata de inglés, el inglés británico es muy diferente del que se usa en EE.UU., Australia o Sudáfrica, o de cualquier otro dialecto del inglés. Hay algunos buenos diccionarios online de argot británico para comenzar a familiarizarse con las diferencias.
  • Usa “jelly” (jalea) en lugar de “jello” (gelatina). No confundas “sweets” (dulces) con “candy” (caramelos). Las famosas “cookies” (galletas) son “biscuits”. No digas “restroom” (baño); en su lugar utiliza “toilet” o “loo”. ¿Quedaste con una chica?, entonces “you pulled a “bird” (tú disparaste a un pájaro).
  • Cuidado con palabras tales como “fanny”, que no traduciré, que tienen diferentes significados y alguno ofensivo. Por otra parte, “asiático” se correlaciona con la India, Pakistán, Sri Lanka o Bangladesh, etc. chino, japonés, vietnamita, y así sucesivamente y también se les denomina orientales” o pertenecientes al Lejano Oriente. 
  • Domina la sintaxis y la gramática. Hay diferencias muy leves que notarás en el habla que no son enormes, pero que realmente ponen la guinda del pastel. Por ejemplo, los británicos suelen usar más el perfecto pasado (he comido) que el pasado simple (comí).
  • Asegúrate de que tu pronunciación suena natural. Tú puedes tener vocabulario y el acento bajo control, pero no vas a ser totalmente convincente para un británico nativo si no tienes su jerga y usas sus interjecciones. ¡El lenguaje es mucho más que encadenar una oración detrás de otra! Aprende un par de palabras de argot para empezar y sigue añadiendo más, una vez que te has acostumbrado a los anteriores.
  •  Deletrea tus palabras correctamente. Busca un diccionario británico-estadounidense online y pronuncia las diferentes palabras cuidadosamente. ¡Recuerda, se dice “favourite colour” (color favorito), ¡no ”favorite color”!
  • Jura como un inglés. No voy a enumerar aquí la extensa terminología. Debes de saber que esas pocas palabras a las que sueles recurrir no son las mismas en inglés británico. En la realidad los británicos son mucho más divertidos y dejan mucho espacio para su personalidad. Haz alguna investigación, seguro que tienes algún amigo inglés diciendo esas palabras sin parar. Pronto aprenderás que “bloomin heck!” (¡diablos!) y “blimey!” (¡caray) rara vez se utilizan. A menos que tú seas Hagrid (ficticio mago semigigante).

Segundo consejo: Actúa como un british.

  • Se cortés. Los británicos en general tienen en cuenta a los demás, ya sean amigos, familiares o extraños. Ellos saben cómo subir y bajar de manera eficiente del metro o del autobús, cómo comportarse en otros países, y cuando mantenerse al margen. Se muy consciente del mundo que te rodea y de cómo encajar en el mismo.
  • Aprende a comportarte correctamente cuando estés haciendo cola. El ex ministro laborista de Inmigración, Phil Woolas, es a menudo citado por haber dicho, “El arte de hacer cola -el simple acto de tomar tu turno- es una de las cosas que mantiene a nuestro país unido”. Si esa no es tu cultura, apréndela.
  • Si tú eres estadounidense, sé un poco más moderado y negativo. Los británicos veces estereotipan a los estadounidenses como ruidosos, expresivos y sonrientes. Si bien no siempre es cierto, si deseas aparentar que eres británico es una regla de oro ser un poco más estoico. En general los británicos mantienen sus emociones un poco más ocultas y atraen menos la atención sobre sí mismos. Un montón de británicos emplean el humor seco (irónico) con una pizca de auto desprecio.
  • Mira a la derecha antes de cruzar la calle. Una de las cosas más ampliamente conocidas sobre Inglaterra es que se conduce por la izquierda. Si vas a cruzar la calle, olvida ¡por Dios! esa vieja costumbre tuya de mirar a la izquierda para ver si viene algún vehículo.
  • Conoce la “etiqueta” de tu pub. Por un lado, no te preocupes por las propinas. En segundo lugar, la gente a menudo se turna para comprar rondas de bebidas para los unos y los otros. Y si puedes llevar a todas a la vez… ¡felicitaciones!
  • No grites para llamar la atención. Sé civilizado y el camarero vendrá. Y cuando éste llegue, pide lo que tus amigos hayan decidido y si no te acuerdas… pídeles una sidra. Y recuerda, puedes decir tanto “thanks” como “cheers”.
  • Elige un equipo de fútbol británico y ¡apóyalo! Aprende las reglas básicas del fútbol y si no lo has hecho… ¡aprende al menos la regla de fuera de juego! A pesar de lo que se piensa, no es una buena idea usar a toda hora camisetas de fútbol, sobre todo acompañadas de una gorra de béisbol. Sin embargo, no todos los británicos están con el fútbol, al igual que no todos los estadounidenses están con el fútbol americano. Rugby y cricket son algunas alternativas decentes.

Tercer consejo: Vístete como un british.

  • Empaca lejos de ti tus pantalones cortos y tus zapatillas de tenis. A menos que estés dándote una caminata por Tailandia es muy improbable que veas en Inglaterra a un adulto de cualquier sexo balanceándose con pantalones cortos y zapatillas Nike.
  • Mujer, dale un toque a tu feminidad. Hoy en día las tendencias generales británicas son un poco de mezcolanza entre lo vanguardista y lo clásico. Un vestido de flores podría ser acompañado con unas botas o una chaqueta de cuero. Las rayas y otros patrones se pueden combinar. Y como siempre, vístete de acuerdo a la climatología.
  • No vistas demasiado “elaboradamente”. Hay algo acerca de la moda inglesa que es un poco más ecléctica que la moda estadounidense. Si se mezcla, coincide. Siéntete libre para trabajar en diferentes tonos, texturas y patrones. Un poco desaliñado es tan atractivo, sino más sexy, que si desfilando por una pasarela de moda.
  • El maquillaje de ojos puede estar un poco corrido. ¿Carreras en tus medias? No hay problema. ¿Tienes una arruga? ¿A quién le importa? Piensa en Ke$ha (*) después de una de sus noches más tranquilas.
  • Hombre, deja tu machismo en la puerta. Daniel Radcliffe ha dicho recientemente acerca de los hombres británicos que todos parecían un poco gais. Parte de ello tiene que ver con su moda. Además de tener un poco menos de jactancia, vestirse un poco más bonito es bastante común, incluso cuando se va casual. Mantén las camisetas y gorras de béisbol en casa. Opta por el polo, el suéter, o los pantalones. Y un consejo, ten más zapatos que chanclas.

Cuarto consejo: Conoce su cultura.

  • Conoce su curry. La comida india es la número uno de la comida extranjera en el Reino Unido, y la número uno de la comida para llevar de cualquier tipo.
  • Conoce sus quesos. Cuando se trata de las cosas, el inglés medio tiene sus preferencias personales y no aceptaría quesos procesados, quesos artificiales como el “queso” denominado «queso hamburguesa» o queso americano. El Reino Unido produce la mayor cantidad de diferentes tipos de queso en el mundo (700), pero ellos no consumen tanto per cápita como algunos otros países. El queso es un elemento considerado de clase alta y debe ser respetado.
  • Toma conciencia de la política británica. Por supuesto, ni siquiera la mayoría de los británicos saben todo sobre el Parlamento, pero asegúrate de conocer el nombre de los tres principales partidos político y las cosas que pueden resultar incómodas en una conversación con extraños si pretendes entender de política. Decide si apoyas el partido laborista, a los liberales, o a los conservadores. En caso necesario una buena respuesta es que no apoyas a ningún partido. Como en España, “todos son tan malos como los demás”. Esto convencerá a cualquiera de que eres un auténtico británico.
  • Trata de conocer algunos espectáculos populares británicos, tiendas, y otras cosas semejantes. Empieza a ver Gran Hermano. Ver la BBC te ayudará mucho!
  • Si puedes, habla de tiendas populares (no les llames “almacenes”) como Topshop, Marks and Spencer (a menudo referido como “M and S” o “Marks and Sparks”), y Harrods: ¡sólo las personas mayores y los turistas compran en Harrods! A menos que seas una chica joven, hablar de las compras será considerado un poco extraño y, por cierto, Harrods se considera demasiado caro por la mayoría.
  • Conoce la diferencia entre británicos, ingleses, escoceses, galeses e irlandeses del Norte. Los escoceses son británicos, así como los galeses y los nacidos en Irlanda del Norte y las muchas otras islas pequeñas. Sé consciente de que algunas personas pueden llegar a sentirse muy ofendidas cuando los británicos les clasifican como ingleses. Gran Bretaña se compone de Gales, Inglaterra, Irlanda del Norte y Escocia. ¡No sólo Inglaterra!
  • Ubicación, ubicación y ubicación! Es importante, en primer lugar, ser perfecto conocedor de la ubicación de tu “hogar”: ¿en qué condado está supuestamente tu casa? ¿En qué ciudad / pueblo? ¿En qué distrito vives? ¿Qué hay en las proximidades? ¿Cuáles son las costumbres de allí? También puede ser importante conocer condados y ciudades importantes. Si no puedes localizar a Londres en un mapa, será bastante obvio que tú eres tan británico como cualquiera de nuestros ex presidentes de la nación.
  • Si te preguntan de dónde vienes, di dónde te encuentras en relación a una gran ciudad, pero no digas la ciudad. Se da por hecho de qué ciudad se trata.

Y bien, después de estos sabios consejos, ¿qué impide que te conviertas en un perfecto gentleman a poco que te lo propongas?

Londres “is more different”

Me pregunto estimado lector qué hago yo a estas horas del día escribiendo sobre Londres. Si por una de aquellas resulta que te encuentras en The Big Smoke entonces ¿qué te voy a contar yo que tú ya no sepas o estés a punto de saber? Es más, por favor, please…, a tu regreso no dudes en ponerme al día sobre los últimos movimientos culturales, tendencias o movidas ciudadanas de la city. Te estaré muy agradecido. Y si, lo más probable, ahora mismo estás saboreando, por ejemplo, un delicioso arroz a banda con fumet de cigalas en cualquier restaurante de la costa española, mejor si es valenciano, no creo que estés por la labor de poner a trabajar tus apreciadas neuronas sobre determinadas monsergas acerca de Londres. Pues amigo, ¿sabes que te digo? Que tienes toda la razón. No hagas esperar al bogavante, las gambas rojas de Garrucha o al pulpo en aceite. Pero cuando el calor de la noche apriete y seas incapaz de pegar ni un ojo ni el otro…, entonces… ¡no lo dudes!, coge tu tablet o tu smartphone, seguro que los tienes en la mesilla de noche, y empieza a leer con fruición y entusiasmo las líneas que vienen a continuación. Seguro que te sorprenderás y la próxima va a pasar calor en España tu señora suegra, es un decir, el señor bogavante o la distinguida gamba de Garrucha. Tú te vas a enterar de una vez por todas, porque mira que lo vengo diciendo, de la cantidad de cosas curiosas que suceden en Londres y también, ¿por qué no decirlo?, de lo peculiares que son los londinenses. Toma nota…

Costumbres, manías y otras peculiaridades de los londinenses

• Para los ingleses y por ende los londinenses, la vida no tiene sentido sino va acompañada de una buena dosis de moqueta, La usan hasta en el baño. Hasta ahí llegan. De momento no se ha descrito ningún caso de uso en paredes, techo o jardín.

• Están obsesionados con la privacidad. Por ello les encanta vivir en las afueras o en una casita aislada. Les encanta vivir en el extranjero. Hay muchos programas de TV dedicados a tratar el tema de la vivienda y su decoración.

• Todos los mejores restaurantes de Londres requieren hacer cola si quieres disfrutar de sus encantos culinarios. Olvídate de reservar unos días antes. Por el momento, salvo alguna honrosa excepción, no se ha llevado a cabo en ningún restaurante experimento tan arriesgado.

• The Circle Line. ¿Aún se llama así? ¡Por Dios! ¡No se trata de un círculo! Los trenes pasan cada 15 minutos, y siempre hay señales avisando de fallos en la línea. No lo parece pero a los londinenses parece que no les ha pasado desapercibido que, a pesar de que se están incorporando frecuentemente nuevos y buenos trenes a la línea, el servicio continúa siendo igual de malo.

• Los londinenses odian que nosotros, los guiris, nos refiramos a su ciudad citándola como “The Big Smoke” (la gran humareda), o que no hagamos un esfuerzo en la pronunciación de London. Por favor, evita balbucir “Landan” por Londres, les suena fatal. Prueba a decir “L o n d o n“, suena bastante mejor.

• Los autobuses nocturnos. Sí, te llevan a casa hasta las 3 de la madrugada, y además sin costo adicional. No está mal. Eso sí, si decides coger uno de estos autobuses disfrutarás durante dos horas de un reconfortante e inolvidable olor a vómito y orina. Experiencia inolvidable… si la superas.

• Cuando saludes a un o a una londinense, sobre todo la primera vez, no se te ocurra estampar dos sonoros e interminables besos latinos en sus pálidas mejillas. Deja tal muestra de confianza y afecto para mejores ocasiones. Ellos y ellas detestan esa familiaridad campechana y ramplona a las primeras de cambio de conocer a una persona. Por favor, ¡sé más comedido!

• La puntualidad. OMG! Ese concepto tan lejano, discutido y discutible. Sí, si… pero los ingleses lo llevan en su ácido desoxirribonucleico. Si acudes a una cita en Londres, y por extensión en cualquier punto de Inglaterra, y no quieres encontrarte con la desagradable sorpresa de que la cita quede anulada por la repentina ausencia de la otra parte procura ser puntual, estrictamente puntual. Como ayuda para entender este abstracto y alquímico concepto te diré que la puntualidad consiste ni más ni menos que en llegar a una cita exactamente a la hora acordada, ¿lo pillas?, o incluso antes. Sólo por el respeto que los ingleses tienen a este “precepto” me haría inglés “right now” que dicen ellos. No obstante, la tierra tira, cada día menos, pero tira, y de momento no renunciaré a mis raíces.

• Los ingleses respetan el turno en las colas. ¡Increíble!, ¿verdad? Si vas a Londres y quieres vivir emociones fuertes y tu rostro es más duro que el diamante prueba a saltarte el turno en una cola londinense. Después me cuentas.

• Los ingleses quedan trastornados cuando contemplan a personas paradas en medio de la acera. Seamos sinceros, de esto los españoles sabemos bastante. Yo al menos lo vivo todos los días. Y todos los santos días me sorprende que muchas personas, yo diría que una inmensa mayoría, vayan por la vida, y me refiero a su propia estado físico, corporal, como si sólo existieran ellos, dando por hecho que los demás somos transparentes o incorpóreos ¿No lo habéis observado? Claro que hay mucha gente que va andando por la acera y de repente se para bruscamente sin pensar ni por un instante que están obstaculizando el paso del resto de peatones. Bueno, ¿y qué? Por cierto, a los ingleses tampoco les gusta que en aceras muy transitadas, no digamos en horas punta, camines a paso de tortuga. ¡Por favor, ponte las pilas!

• Los ciclistas. Muchos de ellos piensan que la luz roja de los semáforos no va con ellos. Si a un ciclista se le ocurre atropellar a un peatón londinense cuando el “hombrecito verde” estaba diciéndole a éste: “pasa mocetón”, el ciclista experimentará en sus carnes el dulce sabor de una demanda en toda regla por parte del peatón atropellado. Si éste no ha pasado a mejor vida, naturalmente.

• Los ingleses no ven muy razonable estar escuchando a todas horas música gratis. La gente es muy generosa, ya se sabe, pero no es necesario que nadie se someta al generoso sacrificio de destrozar sus tímpanos a base de bombardear el ambiente próximo con miles y miles de estridentes ondas herzianas de insufrible música. No, ¡gracias!

• ¿Sabes? A los ingleses, y a alguno más allende las islas, no les gusta que en el metro o en el autobús mantengas durante el trayecto un contacto visual permanente clavando tus ojos como puñales en el rostro de un viajero o viajera cercanos. Por favor, mira el reloj, haz como si te acabara de entrar un whatsapp la mar de interesante y ponte a mirar el teléfono con gesto de sorpresa o interés, o dirige tu mirada hacia el techo las veces que haga falta, pero por favor… deja de taladrar con tu mirada los blanquecinos rostros londinenses. No vayan a pensar que les estás desnudando con tu mirada.

• Es usual pagar con una tarjeta de débito un importe superior al de la compra efectuada y recibir en efectivo la diferencia. Una forma fácil de obtener efectivo en pequeña cantidad, suficiente para el día a día, sin necesidad de acudir al cajero automático.

• ¿Puede sobrevivir un inglés sin el té? No, ¡no y mil veces no! Bueno, tampoco quiero exagerar pero en muchas casas británicas hay siempre una tetera con agua hirviendo, lista para preparar un té al instante. Aceptar una taza de esta bebida prácticamente equivale a ganarse la simpatía de la persona que invita. Recuerda, se llega antes al alma de un inglés a través de una tacita de té que de un par de besos.

• Los ingleses repiten constantemente las palabras «please», «thank you» y «sorry» («por favor», «gracias» y «lo siento»). No son palabras que sientan, que les salga del alma, lo hacen por costumbre, de forma automática. No responder de la misma manera es considerado una gran descortesía.

• El sistema para denominar las calles de Londres es genialmente caótico. Una misma calle puede cambiar de nombre varias veces en un mismo tramo. Además, la capital británica posee muchas calles distintas que poseen exactamente el mismo nombre, lo que convierte en un divertido acertijo el proceso de encontrar la ubicación de una calle determinada. Sin duda necesitarás más referencias para saberlas distinguir. Otra alternativa sería que los muchachos de Podemos ocupen el poder municipal para que sin pérdida de tiempo se pongan manos a la obra cambiando el nombre a las calles. No es por nada pero en eso a los ingleses les podemos (nunca mejor dicho) dar sopas con honda.

Band performing during The Changing of the Guard ceremony taking place in the courtyard of Buckingham Palace, Westminster, London, London, England.

Y hasta aquí llegó este breve memorandum. Por favor no te tomes todo lo escrito en este artículo en serio. Estamos en verano y no hay que acalorarse y un poco de ironía, pero con buenas intenciones, nunca viene mal. Por cierto, ya hemos pasado el meridiano del verano, al menos en cuanto a temperaturas se refiere. Ánimo, las noches empiezan a refrescar y esto empieza a ponerse agradable. ¡Feliz verano!

Si no queremos hacer el ridículo…

Doy por hecho que los lectores de este blog no sólo poseen un cociente intelectual superior a la media sino que su nivel cultural supera holgadamente el de la media nacional, últimamente un poco decaído. No obstante, después de recomendaros sitios para visitar, cientos de ellos, como establecer contacto con los fantasmas más famosos de Londres y de haberos dado la infalible receta para no volverse a este país sin haber estrechado lazos de amistad con algún o alguna londinense y de esta manera, viaje va viaje viene, quizás algún día consigamos que nos devuelvan lo nuestro… El Peñón de Gibraltar, pues he llegado a la conclusión de que no sería tarea vana poner el foco en algunos aspectos relevantes de Londres que quizás desconozcas y evitar que ello te pueda llevar a vivir un episodio embarazoso si estás hablando con alguien que sabe del tema. Así que si no quieres hacer el ridículo deberías de saber…

Deberías de saber…

  • Harrods vendía cocaína hasta 1916.
  • En una ley aprobada en 1837, se les permite a las mujeres morder la nariz de un hombre si éste la besa en contra de su voluntad.
  • No se te ocurra morirte en el Palacio de Westminster. ¡Es ilegal! Se desconoce la sanción en el caso de que tal luctuoso suceso aconteciera alguna vez.
  • Karl Marx redactó el Manifiesto Comunista en una habitación encima del pub Red Lion en Great Windmill Street. Es ahora un bar de moda.
  • Para conducir en el centro de Londres 7 a.m. a 17 p.m. uno debe pagar la llamada “tasa de congestión” de 10 libras. Es posible evitar esta carga mediante el pago de una cuota más baja registrando tu coche como taxi privado y luego nunca recoger a un pasajero.
  • Stalin, Lenin y Trotsky se reunieron en secreto en 1907 en la Iglesia Hermandad ahora demolida en Southgate Road en Hackney para una reunión del prohibido Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia. En su lugar ahora hay una tienda de Tesco Metro (supermercado de artículos de primera necesidad).
  • Big Ben es la campana, no la torre del reloj. Su timbre está en la tonalidad de mi mayor.
  • La Gran Pirámide de Giza o la Estatua de la Libertad encajan perfectamente en el interior de la Cúpula del Milenio, ahora conocida como el O2 Arena, la estructura más grande de su tipo en el mundo.
  • Para pasar la increíblemente difícil prueba de conocimiento de Geografía de Londres los conductores de taxis negros de la ciudad, deben dominar 320 rutas básicas, todas las 25.000 calles que se encuentran dispersas dentro de esas rutas, y cerca de 20.000 puntos de referencia y lugares de interés dentro de un radio de seis millas de Charing Cross. Si ves a alguien en una moto con una chaqueta fluorescente y un mapa grande, bien podría ser un taxista estudioso preparándose para el examen de conocimientos. Normalmente se tarda entre dos y cuatro años para aprender la materia plenamente.
  • Sir Christopher Wren originalmente había querido poner una piña de piedra en la parte superior de la cúpula de la catedral de San Pablo. Hay piñas en la parte superior de las dos torres occidentales. Él las vio como “un símbolo de la paz, la prosperidad y la hospitalidad”.
  • La última persona en ser ejecutado en la Torre de Londres fue el soldado alemán Josef Jakobs en 1941.
  • El PIB de Londres es significativamente mayor que la de varios países europeos, como Bélgica y Suecia.
  • Debajo del Edificio Principal del Ministerio de Defensa en Whitehall está la bodega de Enrique VIII.
  • Hay un monumento a un perro nazi en Londres. Se puede ver la tumba de Giro, el perro del embajador alemán, que fue “accidentalmente electrocutado” en 1934 en la parte superior de las escaleras del monumento del Duque de York en Pall Mall (Westminster), que es donde se mantuvo la Embajada de Alemania hasta el estallido de la Primera Guerra Mundial II.
  • Dog and Duck es un popular pub británico cuyo nombre se debe a un juego en el que los perros perseguían un pato cuyas alas habían sido recortadas por lo que éste sólo podía escapar sumergiéndose en un estanque. Este juego se jugó en Balls Pond Road, cerca de Islington, entre otros lugares de la ciudad.
  • Los autobuses de Londres no siempre fueron rojos. Antes de 1907, las diferentes rutas tenían autobuses de diferentes colores.
  • Cock Lane, cerca de Holborn Viaduct, no recibió su nombre debido a una forma de asociación con aves de corral, sino porque era la única calle donde se podía tener licencia para ejercer la prostitución en la época medieval.
  • Hay un letrero en el Chelsea Embankment y en el Albert Bridge en el que se ordena a las tropas romper su paso durante el cruce de los mismos, para que las vibraciones no dañen la estructura.
  • Hasta 1910 se podía caminar por la pasarela de la parte superior del puente de la Torre de Londres. Fue cerrada “debido a la falta de uso”, y también presuntamente porque había empezado a popularizarse con la presencia y actividad de prostitutas.
  • La iglesia más antigua de la ciudad, de Todos los Santos, cerca de Tower Hill, fue fundada en 675. La cripta tiene pavimento romano que data del siglo segundo a.C.
  • Más de 1.000 cuerpos están enterrados debajo de la estación de Aldgate, en un pozo construido en 1665.
  • Entre las muchas cosas que los londinenses han dejado en el metro están una espada samurai, un pez globo de peluche, un cráneo humano, y un ataúd.
  • Sólo hay una estación de metro que no tiene ninguna de las letras de la palabra “mackerel” en ella: St John’s Wood.
  • Hay sólo dos estaciones de metro que tienen las cinco vocales en su nombre: South Ealing y Mansion House.
  • Más de la mitad de la red de metro de Londres, de hecho, circula por encima del suelo.
  • Hay varias estaciones de metro abandonadas, muchas de las cuales se utilizan para la filmación de películas y hasta para fiestas privadas, incluyendo Strand, cerrada en 1994; Down Street, cerrada en 1932; Brompton Road, cerrada en 1934; y Mark Lane, que ahora es un All Bar One, pero que alguna vez fue parte de lo que hoy es Tower Hill.
  • Voltaire, Edgar Allen Poe, Ho Chi Minh, Mahatma Gandhi, Vincent Van Gogh, Sigmund Freud, y el hermanastro mayor de Hitler vivieron todos en Londres por un tiempo.
  • Blackfriars es la única estación de tren que tiene accesos a ambos lados del Támesis. Hitler quería desmantelar la columna de Nelson y reconstruirla en Berlín.
  • Hitler quería desmantelar la columna de Nelson y reconstruirlo en Berlín.
  • Trident Studios, fuera Wardour Street, es donde Los Beatles hicieron gran parte del White Album y David Bowie grabó Ziggy Stardust.
  • La sala de lectura del Museo Británico es donde Karl Marx escribió El Capital, muy borracho, en medio de combates y pidiendo a Friedrich Engels que le prestara más dinero.
  • Jimi Hendrix vivía en 23 Brook Street, utilizado como oficinas, pero ahora convertido en un museo. Dos puertas más abajo, en 25 Brook Street, es donde el compositor Händel vivió desde 1723 hasta su muerte en 1759, y que ya se ha convertido en un museo.
  • Los Beatles tocaron su último concierto en la azotea de Apple Corps en el 3 de Saville Row. Ahora es una tienda de Abercrombie & Fitch.
  • Las casas del Parlamento son conocidas oficialmente como el Palacio de Westminster, el palacio más grande del país.
  • El Palacio de Westminster tiene ocho bares (donde los precios se mantienen baratos, gracias al contribuyente), seis restaurantes, 1.000 habitaciones, 100 escaleras, 11 patios, un salón de belleza y campo de tiro.
  • Los habitantes de Oslo, Noruega regalan el árbol de Navidad en Trafalgar Square de Navidad cada año en agradecimiento a la gente de Londres por su ayuda durante la 2ª Guerra Mundial.
  • Una mujer (Joyce Carol Vicente) fue encontrada muerta en el sofá de su apartamento de Londres en 2011, unos 3 años después de su muerte. La televisión seguía funcionando y una montaña de correo estaba acumulada detrás de la puerta principal.
  • Burger King vende una hamburguesa de 200 dólares que se hace con carne Wagyu, trufas blancas, jamón Pata Negra y sorbete de champán con pajillas de cebolla. La hamburguesa se vende solamente una vez por semana en Londres y las ganancias de la venta van destinadas a la caridad.
  • Hay una “sala de la lluvia” en Londres, que hace caer lluvia por todas partes en la habitación, excepto el punto en el que tú estás de pie.
  • En el día antes de que Londres prohibió en 2008 beber en el transporte público, miles de personas fueron a la “línea Circle” a conducir en un círculo durante horas mientras bebía.
  • Si tú estás haciendo ejercicio con tu perro en el parque y la princesa Ana pasea a la vista con sus bull terriers, no dejes que tu chucho entre en confianza con los perros reales. Una ley promulgada por Jorge I establece que: “las sanciones más severas serán aplicadas a cualquier plebeyo que permita a su animal tener conocimiento carnal de un animal doméstico de la casa real.”
  • La estatua traída de EEUU de George Washington en la Plaza de Trafalgar, en Londres, se sienta en el suelo porque George Washington afirmó que “nunca volvería a poner un pie en suelo Inglés”.
  • Es ilegal permanecer dentro de las cien yardas del monarca reinante, cuando SM no lleve calcetines. ¡Esto no es broma!
  • Alrededor del 50% de la población en Londres es… blanca.

Duke of York monument of Pall Mall

El compendio de rarezas culturales aquí expuesto no tiene fin. Pero creo que para muestra aquí hay bastante botones. Es muy probable que en mi próximo artículo profundice en alguna de estas singularidades, creo que recordarlas ayuda de alguna manera a conocer un poco más la cultura y personalidad de un pueblo y a sumergirse en sus rasgos y características de una manera fácil y quizás amena.

Termino haciendo votos para que a pesar del tremendo error cometido, por muy democrático que sea, por el pueblo griego se encuentre lo antes posible una solución definitiva, justa y humanitaria al problema planteado por la insolvencia del país y por el resultado arrojado por el pseudo referéndum. Vivimos nuevamente momentos históricos en Europa. Ojalá los políticos encuentren la mejor solución, en caso contrario ya sabemos quien pagará la fiesta.

Felices vacaciones y que el calor no altere mucho vuestro bienestar.

Natural History Museum