Un paseo y algo más por las calles de Londres. III

Continuamos nuestro recorrido por algunas de las calles y zonas más singulares de Londres. En esta ocasión nos detendremos en Camberwell, barrio situado al sur de Londres, bordeado por East Dulwich, Peckham y Herne Hill y formando parte del London Borough of Southwark.

Orígenes de Camberwell
La historia de Camberwell es la de como una pequeña comunidad agrícola quedó engullida por la gran metrópoli de Londres. Camberwell se convirtió en un refugio de exclusivo estilo georgiano, que atraía a los visitantes debido a su reputación por su aire puro y sus aguas limpias y sanas, así como por sus mejoras en el transporte. La más importante de ellas fue la construcción de nuevos puentes sobre el Támesis para evitar la congestión de London Bridge.

Ya en el siglo XI Camberwell fue una de las zonas más importantes en el desarrollo de Londres. Es mencionada en el libro de Domesday como una propiedad de Haimo, medio hermano del rey Guillermo I. Tenía tierras para la labranza, para cría de vacas y cerdos. Hasta aproximadamente 1800 Camberwell era un pueblo agrícola rodeado de bosques y campos y la mayoría de sus habitantes estaban empleados en la agricultura. Pozos y manantiales minerales abundaban en la zona hasta 1850. A diferencia de Dulwich o Peckham, contaba también con una iglesia, St Giles Church, la cual sigue en pie en el mismo sitio merced a su reconstrucción tras un incendio en 1841. El nombre de la iglesia hace honor a St Giles, Santo Patrón de los lisiados. Y es que uno de los pozos del pueblo tenía fama de tener propiedades curativas y muchos enfermos visitaban éste con la esperanza de una cura.

St Giles Church

El pueblo basó su apariencia en su calle principal, ahora llamada Denmark Hill en honor al príncipe Jorge de Dinamarca, marido de la reina Ana, que tenía una residencia allí. En una tradicional zona verde, que aún hoy persiste, se celebró en 1279 la primera feria de Camberwell.

La vida en Camberwell
Camberwell en los últimos años se ha caracterizado por una suerte dispar. Ha pasado de ser una zona de moda con un buen repertorio de casas de estilo victoriano a convertirse en un área deprimida y asociada con las drogas, para de nuevo transformarse en una zona en auge impulsada por el mercado del arte y la difusión hacia el exterior del incesante crecimiento de riqueza de Londres.

Ciertamente Camberwell posee las señas de identidad de dos mundos muy diferentes: la de la población local y la de la creciente multitud de estudiantes y artistas de moda (centrados en el Camberwell College of Arts y en la cercana South London Gallery). Las encantadoras casas de ladrillo coexisten con extensas fincas municipales que aparecen en las noticias con frecuencia por cualquier razón. Camberwell Green marca el centro de la vida del barrio manifestando por todas partes una combinación de bares que crecen cada vez más según la moda de cada año, antros de pollo frito, tiendas con encanto de delicatessen y la mezcla de las tiendas habituales de la calle principal.

Camberwell Green

Sin duda la vivienda en Camberwell es ligeramente más barata que en Shoreditch y Hackney, muy de moda, y es por lo tanto una buena alternativa para aquellos interesados en las artes florecientes y en la música. Sin embargo, debe tenerse en cuenta que Camberwell no es barata, como tal, y los precios están creciendo constantemente. Un piso de tamaño decente, remodelado en estilo victoriano, y no demasiado lejos del centro de Londres todavía es una opción viable. Y si no te importa vivir en un bloque de las antiguas autoridades locales, los precios son aún más asequibles.

La gente
Hay una fuerte influencia africana y afro-caribeña, mezclada con una presencia greco-chipriota y una fuerte representación de los estudiantes procedentes de Camberwell College of Arts, Kings College de Londres, Goldsmiths College y el Instituto de Psiquiatría. Hay un gran hospital y un hospital psiquiátrico de renombre internacional -el Maudsley– originando una fuerte presencia de la comunidad médica.

Clubs, pubs y entretenimiento
Denmark Hill station es la zona que acoge al bar Phoenix que ofrece un ejemplo original de una vieja escalera de hierro, un reloj de estación, y una gran cantidad de cervezas inglesas. El pub es una demostración de que ésta es un área emergente. Camberwell incluye una serie de bares con encanto, acogedor hogar para una multitud de artistas y bohemios con gusto por la cerveza, el vino y la conversación. El George Canning, a pocos pasos del Phoenix, es un buen ejemplo de esto.

Los bares más afamados del barrio se alinean en Camberwell Church Street, la arteria principal que atraviesa Camberwell hacia Peckham. El bar Cube, la Cueva del Ermitaño y Funky Munky son sólo tres de estos. Al otro lado de la carretera el Club de Jazz opera con una licencia especial desde la cripta de la iglesia de St. Giles los viernes por la noche hasta bien tarde. Sin duda Camberwel empieza a parecerse a Nothing Hill.

Al igual que con los bares y restaurantes, las tiendas de calidad están surgiendo en Camberwell y hay un montón de tiendas de hardware de confianza, de gangas y de alimentos. Una librería independiente con unos buenos títulos (una de Somerfield y Morrison).

No requiere un esfuerzo titánico, todo lo contrario, encontrar locales de comida para llevar. Éstos se encuentran en abundancia y los alimentos habituales de estilo indio y chino también están bien representados. Si tienes oportunidad visita el Denmark Hill Tandoori y la Tasty House como buenos ejemplos de ambos. Indiaaah es también una buena opción para un curry. En cuanto a restaurantes, pocos vienen aquí por la comida de alta calidad, sin embargo, Black Sheep es famosa como pub gastronómico. El restaurante griego Vineyard ha estado haciendo buen negocio durante años y es ideal para cenar con amigos en un ambiente relajado. Hay muchos más para probar.

Otros lugares de interés
Camberwell cuenta con numerosos espacios abiertos, sí, y Camberwell Green es  de hecho el centro de toda la vida en el barrio, pero no es un lugar ideal para pasar el rato, ya que es frecuentado por borrachos y drogadictos. Procura más bien moverte por el agradable Ruskin Park, que está a pocos pasos de Denmark Hill Station. Con sus numerosos bancos el parque es un lugar ideal para conocer gente, especialmente si eres propietario de un perro (aunque esto no es una novedad). También puedes ver Burgess Park y Kennington Park, ambos en el camino de Camberwell hacia el centro de Londres.

. Blue Elephant Theatre, en 59a Bethwin Road. Pequeño pero ambicioso teatro pone en escena un impresionante programa de producciones, exposiciones y eventos de la comunidad mostrando los nuevos trabajos a través de las artes escénicas -teatro físico, la danza, la música y la palabra hablada-.
. House Gallery, 70 Church Street. Con una tienda y una cafetería popular, la gente detrás de la “Casa” está dispuesta a apoyar a artistas emergentes de la zona. También acoge talleres y eventos y hay un club de lectura semanal y noches de micrófono abierto.
. South London Gallery, 65-67 Peckham Road. Esta galería ampliamente aclamada ha celebrado una serie de exposiciones de gran éxito con artistas de renombre como Gilbert & George y Tracey Emin. La galería se centra en el arte contemporáneo y muestra los eventos de arte y cine en vivo.
. Camberwell College of Arts, 45-65 Peckham Road. Galería pública de arte que cuenta con tres exposiciones al año, junto con un programa regular de proyectos de menor escala. Participan los estudiantes y graduados de la universidad, así como los artistas y diseñadores más conocidos.
. Camberwell Free Film Festival. Evento anual que tiene lugar en marzo. Con proyecciones de películas gratuitas en varios lugares alrededor de Camberwell.

Personajes locales
. Robert Browning (1812–1889). Escritor. Browning alcanzó el éxito final de la vida a través de su brillante uso del monólogo dramático en obras como My last duchess, Porphyria’s lover y The ring and the book. Estos fueron un icono literario que influyó en futuras generaciones de escritores.
. John Ruskin (1819–1900). Ruskin escribió sobre temas que van desde la geología a la arquitectura, mitología a la ornitología, la literatura a la educación, y la botánica a la economía política.
. William Henry Pratt (1887-1969). Conocido como Boris Karloff, célebre actor británico mundialmente famoso por sus papeles en películas de terror.

Y además… Una Marson (1905–1965). Muriel Spark (1918–2006). Stella Duffy (nacida en 1963). Martin McDonagh (nacido en 1970).

Puntos positivos
Nuevas y prometedoras artes.
Buenas conexiones de transporte.
Relativamente barato para vivir.
Cerca de varios colegios.

Puntos negativos
Pocos restaurantes muy buenos.
Buenas tiendas, pero puede mejorar.

Espero que algunos de los aspectos mencionados sobre Camberwell, quedan muchos en el tintero, inciten tu interés y sirvan de aliciente para conocerlo mejor bien en una visita física o, por ejemplo, sumergiéndote en las numerosas fuentes de información existentes en internet. Te espero en la próxima visita.

Camberwell Green

Un paseo y algo más por las calles de Londres. II

Apreciado lector si la visita que realizamos la semana pasada a Charing Cross despertó en ti cierto interés espero con el recorrido que hoy vamos a realizar incrementar aún más ese prurito que muchos tenemos por conocer los más nimios detalles e historia de Londres y sus mejores rincones.

Marylebone
Construida en 1826 en el corazón de la capital, en los últimos años Marylebone se ha convertido vertiginosamente en uno de los principales espacios de eventos de la capital. Restaurada con gusto al estilo de los diseños originales de Sir John Soane. La grandeza de Marylebone ha atraído a marcas “blue-chip(1) y a una variedad de industrias con enfoque en la moda, la belleza y las artes. Marylebone está continuamente reiventándose a si misma.

Marylebone

Un poco de historia
Marylebone debe su nombre a una iglesia dedicada a Santa María, representada hoy por la iglesia parroquial de St Marylebone (1817). Esta se construyó en la orilla de un arroyo o “bourne”, llamado el Tybourne o Tyburn. La iglesia y la zona que lo rodea pasó a ser conocida después como “St Mary at the Bourne” que, transcurrido el tiempo abrevió su nombre a la forma presente, Marylebone. El señorío de Tyburn es mencionado en el Domesday Book (2) en 1086 como una posesión de la abadía de Barking, con una población de no más de cincuenta personas. Lugares como Cavendish Square y Portland Place reflejan el dominio que ejercieron aquí los duques de Portland y el desarrollo de la época georgiana.

Una gran parte de la zona directamente al oeste fue construida por la familia Portman y se conoce como el Portman Estate. Ambas fincas, Portman Estate y el señorío de Tyburn, tienen antecedentes aristocráticos y aún los conservan dichas familias.

La vida en Marylebone
Profesionales adinerados y trabajadores de la ciudad, cazadores internacionales de casas y celebridades se sienten atraídos por los encantos de Marylebone. Sorprendentemente, los precios aquí son más asequibles que en la vecina Knightsbridge.

Aspectos a destacar de Marylebone

  • Marylebone High Street, una zona elegante y animada elegida calle favorita de Londres, en una encuesta de la Radio BBC.
  • Delicias culturales en la puerta incluyen The Wallace Collection y Wigmore Hall.
  • Joyas arquitectónicas. Marylebone tiene algunos de las mejores casas de estilo georgiano, terrazas victorianas y mansiones en el área central de Londres.
  • “Paraíso de los compradores”. Además de Marylebone High Street, la calle comercial más famosa del mundo –Oxford Street– está a sólo 10 minutos a pie.
  • Plazas ajardinadas. Marylebone es el espacio donde se encuentran algunas de las más pintorescas plazas ajardinadas y jardines públicos de Londres.
  • Harley Street. Conocida como calle de los médicos, hay más de 1.500 censados, acoge a numerosos hospitales que reciben visita diaria de cientos de pacientes, incluidos personajes muy conocidos, provenientes de todo el mundo.

Lo mejor de Marylebone

    • Marylebone es rica en cultura y en ese apartado destacan por igual el Museo de Sherlock Holmes, Madame Tussaud y la impresionante colección Wallace, que alberga una colección de pinturas del siglo XVIII y XVIII.
    • High Street y Marylebone Lane, donde lugareños y turistas se reúnen para disfrutar del ambiente relajado, los “delis(3), tiendas de alimentación especializada, cafeterías, artes y boutiques.
    • Los mercados callejeros. Especialmente el mercado más exclusivo de los agricultores en el centro de Londres. Se celebra todos los domingos por la mañana en Marylebone. Coles y ropa, restauración y moda, se combinan en un mercado semanal celebrado en el recinto de la iglesia parroquial de St Marylebone.
    • Diseño e inspiración. Galería 1930 es una visita obligada para los amantes de la época Art Deco y Skandium ofrece lo mejor del diseño escandinavo.
    • Tiendas de comida maravillosa. La Fromagerie es una de las mejores tiendas de queso en Inglaterra, reconocida por la revista Tatler como “una de las mejores”. La galardonada carnicería Ginger Pig tiene varios premios, incluyendo un galardón del Observer Food Monthly awards.
    • Daunts es una de las más célebres librerías independientes de Londres y tienda insignia. De estilo eduardiano, sus largas galerías de roble, gráciles claraboyas y sus grabados de William Morris, le dan un encanto especial.
    • A resaltar es el festival anual, Marylebone Summer Fayre. En este la calle permanece cerrada al tráfico y los visitantes disfrutan de la música, del mercado y sus variados puestos, de comida fresca y de actividades infantiles.
    • Daniel Galvin, peluquero de famosos, y la floristería Jane Packer se suman al ambiente creativo de la zona.
    • Mercado de antigüedades de Alfie en Church Street. Es el mayor mercado de antigüedades del interior de Londres.
    • Wigmore Hall, lugar con proyección Internacional, sede de 400 conciertos al año y emitiendo un concierto semanal en la BBC Radio 3.

Para disfrutar en tiempos muertos
Los lugares de Marylebone merecedores de la atención de cualquier visitante atento a lo singular y cautivador no se agotan con los mencionados anteriormente. Por ello sugiero reservar uno de esos tiempos muertos que siempre suelen producirse para visitar aunque sea a uña de caballo estos lugares no menos interesantes.

. Club privado Home House en Portman Square. Una de las casas de estilo georgiano mejor conservadas en Londres. Ganó el galardón London Lifestyle 2011.
. Té de la tarde en The Reform Social and Grill. Quintaesencia de la experiencia británica.
. Whisky Shop de Cadenhead y Tasting Room. Para los amantes del whisky.
. Planetario en Marylebone High Street. Con brillante cocina francesa.
. Regent Park. La zona de césped más grande para practicar el deporte en el centro de Londres. Abre a las 5 a.m. durante todo el año. Este parque tiene también un teatro al aire libre, Zoológico y cafeterías y restaurantes, así como impresionantes jardines de rosas con más de 30.000 rosas.
. Street Gardens Paddington está justo al lado de High Street y aquí los lugareños y las familias disfrutan de la tranquilidad de un brillante parque infantil.

Estimado lector tras esta extensa descripción de Marylebone espero no haberte creado un conflicto a la hora de elegir los lugares a visitar o por dónde comenzar. Si así ha sido espero me lo sabrás perdonar algún día. Nos vemos la semana que viene. Que la felicidad te acompañe siempre.

(1) Empresas bien establecidas, con ingresos estables, valores sin grandes fluctuaciones y que no precisan de grandes ampliaciones de su pasivo.

(2) El Domesday Book (también conocido como Domesday, Doomsday o Libro de Winchester) fue el principal registro de Inglaterra, completado en 1086 por orden del rey Guillermo I de Inglaterra. Este registro era similar a los censos nacionales que se realizan hoy en día.

El rey Guillermo I necesitaba información sobre el país que acababa de conquistar, para así poder administrarlo mejor. En la Navidad de 1085, Guillermo tuvo una exhaustiva conversación con sus consejeros, y envió hombres por toda Inglaterra, a cada comarca, para averiguar qué y cuánto tenía cada terrateniente en términos de propiedades y ganado, y cuánto era su valor (Crónica Anglosajona). Uno de los principales propósitos del registro era conocer quién poseía bienes que podrían pagar tributos, por lo que el juicio de los asesores era decisorio, pues lo que quedaba registrado en el libro (las propiedades y su valor) era la ley, y no había apelación posible.

(3) Delis: abreviatura de delicatesen.

Iglesia de Saint Marylebone

Harley Street

Un paseo y algo más por las calles de Londres. I

Siempre he pensado que las calles de una ciudad son un trozo de historia viva y cambiante de la que sus habitantes son los verdaderos protagonistas aunque muchas veces ignotos. Solemos darle a las calles un sentido de utilidad y de existencia obligada pues son los espacios que delimitan nuestras viviendas. Pero pocas veces en nuestra vida cotidiana nos planteamos bucear un poco en la intrahistoria que se esconde en cualquiera de las muchas calles que solemos transitar habitualmente o que tal vez tengamos decidido hacerlo en un futuro. Parto del convencimiento de que todas las calles de este planeta por humildes e insignificantes que sean tienen su relato interesante. Para conocerlo sólo habría que tirar del hilo por ejemplo charlando con alguno de los ocupantes que las habitan en su inmediatez física. Desde este enfoque hoy, y en sucesivos artículos, quiero compartir con vosotros la experiencia de conocer historias interesantes de algunas de las calles más destacadas de Londres. ¿Me acompañas en este paseo?

Lo primera decisión que hay que tomar es cuando y como queremos realizar nuestro recorrido. Es decir, debemos entender que según las circunstancias en que realicemos nuestra visita obtendremos percepciones diferentes. A la hora de disponernos a iniciar esta inmersión callejera debemos saber que el resultado obtenido dependerá absolutamente del planteamiento elegido a priori. Debemos decidir si lo que buscamos es el bullicio diario pletórico de estresados oficinistas, ejecutivos o comerciales intentando desesperadamente hacer el primer contrato del día o, si por el contrario, buscamos encontrarnos con calles que ofrecen un ambiente relajado, creativo, quizás bohemio, donde proliferan los artistas espontáneos: músicos, retratistas, mimos, malabaristas, etc. O tal vez prefiramos encontrar en la tranquilidad y quietud que se manifiesta en las calles cuando éstas están desérticas aquellos rasgos que el stress, el ruido, las prisas o las propias preocupaciones que suelen acompañarnos a todas partes no nos dejan percibir con la intensidad que se merecen hechos o detalles merecedores de toda nuestra atención.

Así que a la hora de adentrarnos en la aventura de descubrir los secretos de cualquier ciudad y de sus calles deberemos decidir si iniciamos nuestra andadura cuando el día comienza y las calles empiezan a cobrar vida con los primeros aromas a café de las cafeterías más madrugadoras o con el sabroso y fresco olor a pan recién horneado proveniente de alguna panadería cercana. En esa hora temprana puede ser un placer descubrir olores, sonidos y matices de color característicos. También, por supuesto la arquitectura y el estilo urbanístico propios de la calle o de la zona, e incluso nuestros ojos estarán en disposición de mirar el cielo y si el día esta soleado ver los reflejos de los primeros rayos del sol en edificios, ventanas o en la calzada quizás mojada… Tantos efectos, colores, formas, tanto por descubrir… Sólo es necesario poner nuestros sentidos a trabajar. No me detendré a hablar del resto de posibilidades. Visitar la calle en pleno ajetreo cotidiano propio de las horas punta. Muy interesante para descubrir cuanta actividad económica o comercial se produce en determinada zona pero no para quedarse con la personalidad propia de la calle ajena a toda esa actividad. Lo mismo o parecido se puede decir de la noche. Sin olvidar la gran diferencia que se produce en el resultado de nuestro itinerario callejero si éste tiene lugar en día laborable o en fin de semana.

Bajo todas estas premisas creo que merece la pena empezar el recorrido recordando los orígenes de la ciudad que pretendemos descubrir a través de sus calles. Londres fue fundada, en la zona que hoy se conoce por la City of London (Ciudad de Londres), por los romanos hace más de 2.000 años con el nombre de Londinium.  Hoy en día la City es el centro neurálgico de la economía británica, y uno de los distritos financieros por excelencia de todo el orbe. Pero en su momento sufrió dos incendios, uno en 1212, y el más importante y que arrasó la zona, el Gran Incendio de 1666. Este incendio se llevó por delante la ciudad medieval de Londres dentro de la vieja muralla construida siglos antes por los romanos y destruyó todo lo que encontró a su paso: casas, iglesias, la Royal Exchange, la antigua Catedral de San Pablo o el Ayuntamiento. Tras este devastador incendio la ciudad se fue reconstruyendo paulatinamente hasta ir adquiriendo el aspecto actual. En la reconstrucción se pretendió dotar a la ciudad de espacios amplios llenos de luminosidad pero no fue completamente posible por la permanencia en pie de las antiguas casas calcinadas cuya estructura se quiso conservar. No obstante, la amarga experiencia sirvió para respetar el criterio de que los nuevos edificios se construirían en piedra en lugar de madera y con la suficiente separación para evitar la rápida propagación del fuego en caso de un nuevo incendio. Como consecuencia de aquel incendio se levantaron edificios simbólicos en La City, como por ejemplo la Catedral de St. Paul y el propio monumento en honor a los daños causados por esta tragedia, The Monument, una gran columna de más de 60 metros de altura culminada por una urna dorada con forma de fuego. Siendo posible ascender a la cima del monumento subiendo a través de una estrecha escalera compuesta por 311 escalones.

Os propongo la seductora calle de Charing Cross como protagonista elegida para la primera de nuestras visitas a algunas de las… streets of London…

Charing Cross
Cualquier londinense sabe que Charing Cross es el nombre dado al espacio abierto en el extremo occidental de la Strand y al sur de la Trafalgar Square. El nombre se deriva probablemente de la mayor parte del antiguo poblado de Charing que tuvo aquí una especie de lugar de parada en tiempos pasados ​​para los viajeros entre las ciudades de Londres y Westminster; aunque algunos escritores han buscado su origen en las palabras “chère reine”, en alusión a la cruz que hizo poner el rey Eduardo I en memoria de su “querida reina” Eleanor. Las crónicas cuentan que fue un matrimonio en el que realmente reinó el amor. El rey llegó a decir en su funeral: “whom living we dearly cherished, and whom dead we cannot cease to love” (a quien en vida tan hondamente quisimos, a quien en su muerte no podemos dejar de amar).

Conviene saber que la cruz original fue desmontada hace varios cientos de años, durante la Guerra Civil Inglesa. Un acto de rebeldía respecto de los valores tradicionales que habían reinado hasta entonces y un símbolo de la instauración de un nuevo orden. En su lugar se colocó una estatua que posteriormente el Parlamento ordenó destruir aunque el encargado de hacerlo simplemente la escondió. Años más tarde, cuando se instaló la Restauración se erigió de nuevo la estatua, y en esta localización se ejecutaron a los rebeldes que habían sacudido el régimen de la monarquía inglesa.

En Charing Cross se encuentra la estación de trenes del mismo nombre, una de las más antiguas y céntricas de Londres. Fue inaugurada el 11 de enero de 1864 creando un edificio con techos con arcadas realizadas en hierro forjado, una técnica que se había puesto de moda desde mediados del siglo XIX y que fue tan común en la arquitectura ferroviaria.

Estación de Charing Cross

Desde el siglo XVIII Charing Cross se ha considerado como centro exacto de Londres. Es por ello que se utiliza como punto de referencia para medir las distancias de Londres a otros sitios de Reino Unido.

Charing Cross street

Estimado lector queda mucho por decir sobre Charing Cross pero debo terminar aquí la referencia a este histórico lugar para darnos el pequeño respiro necesario que nos permita visitar, observar y disfrutar con espíritu renovado de otros sitios tan interesantes al menos y que seguro que nos sorprenderán. Y mientras llega ese momento os planteo una pregunta… ¿Qué tipo de historias interesantes y seguramente desconocidas albergará la calle donde transcurre habitualmente tu vida? ¿Te lo imaginas?

 Charing Cross street

Una escapada a Londres

Hace tiempo que mi esposa y yo le estamos dando vueltas a la idea de realizar una pequeña escapada a Londres aprovechando esas fechas especiales en las que las compañías low cost ofrecen precios de risa. La verdad es que la situación está tan movida en este país que uno no sabe si convertir la escapada en definitiva y no volver hasta que se acabe la función o bien hacer un viaje relámpago y volver cuanto antes a la tierra que me vio nacer para no perderme ripio. Yo, que aún conservo la ración de optimismo con que nací, me inclino de momento por esta última opción. Así que junto con mi compañera de fatigas y alegrías estamos rumiando la idea de hacer un viaje light a la city de sólo 48 h. Para ello nos hemos puesto a discutir, de manera civilizada, sobre cuál sería la mejor hoja de ruta para lograr que pese a su brevedad el viajecito nos deje un agradable sabor de boca. Vamos que nos quedemos con ganas de volver. Y puestos a ello llegamos democráticamente a la conclusión de que forzando la máquina podríamos hacer un tour tal que éste.

Museo del Crimen
El Museo del Crimen de Scotland Yard, conocido durante un tiempo como el Museo Negro (Black Museum), es un lugar en el que es posible conocer la historia de algunos de los asesinos y delincuentes más famosos de Gran Bretaña y del mundo. Armas, pistas, las sogas con las que se condenó a los culpables… e incluso todo tipo de recuerdos del famoso Jack el Destripador.  Ubicado en el mismo edificio de las nuevas instalaciones de la policía británica en la ciudad, no se encuentra abierto al público. Para conseguir visitarlo hay que dirigir una solicitud al propio Scotland Yard. No es fácil, ya que la mayoría de las invitaciones van destinadas a estudiantes de criminología, forenses y personal relacionado con la policía. De momento, todos los que han visitado este singular museo han coincido en algo, en que la mayoría de los objetos que se exponen son realmente espeluznantes.

Neal’s Yard, donde el color es protagonista
En la zona de Covent Garden, existe un rincón que es sin duda singular: Neal’s Yard, un callejón con casas pintadas de colores y aspecto bohemio. Realmente merece la pena hacer una parada y quedarse a tomar algo en alguna de las pequeñas mesas que los bares y restaurantes de la zona sacan a la calle. Metido en pleno Covent Garden, es una especie de oasis para el turista. Es un callejón muy colorido que tiene dentro algún que otro restaurante vegetariano, peluquerías, una tienda de aceites y olores… Un lugar del que nunca te arrepentirás de haber visitado.

Neal’s Yard

Carnavales de Notting Hill
¿Sabías que en Londres se celebra el segundo Carnaval más grande del mundo? Este carnaval cobra vida en el último fin de semana de agosto. Es el Carnaval de Notting Hill, un pintoresco barrio que se hizo mundialmente conocido gracias a la película del mismo nombre. Pero, además de haber sido ‘set’ de rodaje de Julia Roberts y Hugh Grant, alberga un gran desfile de disfraces al más puro estilo brasileño. El oeste de Londres se llena de los típicos grupos de percusión con sus instrumentos de metal, música Calipso y apetitosos puestos de comida. El lunes (festivo en el Reino Unido) se celebra el desfile principal. Por la tarde-noche, las carrozas dejan las calles en fila y la gente sigue festejando en las numerosas after-parties del Carnaval de Notting Hill.

El ‘Little Big Ben’
Casi todo el mundo conoce de la existencia del Big Ben, esa gran torre con reloj junto a las Casas del Parlamento londinense. Lo que muchas personas ignoran es que también existe un ‘Little Ben’, una versión más pequeña que puede verse en la intersección de Vauxhall Bridge Road y Victoria Street. El mercado que ponen en la plaza del reloj está muy bien, puedes encontrar un sin fin de especias.

Hyde Park
Sin duda uno de los espacios verdes más emblemáticos de la ciudad es Hyde Park, pero además esconde curiosidades como el Speaker’s Corner, una zona del parque a la que la gente acude a hablar ante el público. Allí, cualquiera, ´subido a un cajón´ puede elevar la voz y comenzar un discurso ante la audiencia presente, que podrá debatir o no las palabras del orador. La mayoría de los oradores del Speaker’s Corner son desconocidos, aunque también ha contado con invitados ilustres como Karl Marx o George Orwell. El londinense Hyde Park es uno de los mejores parques urbanos del planeta. Con una superficie de 142 hectáreas y más de 4.000 árboles, un gran lago, una pradera y ornamentales jardines salpicados con flores, es muy probable que te olvides de que estás en el centro de Londres.

Estación King’s Cross
En los libros de Harry Potter, la estación de King’s Cross es el punto de partida del Expreso de Hoghwarts, el tren que lleva a la escuela de magos. Evocando la obra de J. K. Rowling, se ha instalado una placa en la estación que señala el andén 9 3/4, el indicado para tomar este tren ficticio. Además, como para atravesar este andén es en teoría necesario atravesar una pared se ha instalado un carrito portaequipajes que parece estar incrustado en los ladrillos. Interesante.

La Pequeña Venecia
Llamada así por el poeta Robert Browning, quien vivió muchos años en este lugar en el siglo XVII. Es una zona de canales que se sitúa en el barrio de Paddington, al noroeste, en el distrito de Maida Vale (una de las áreas residenciales más selectas de Londres), Little Venice ofrece un maravilloso entorno natural, gracias a los canales que la caracterizan. Los canales convierten la zona en un pintoresco lugar en el que dar un paseo sin salir de la ciudad. Numerosos barcos están atracados a sus orillas, y algunos incluso son auténticas cafeterías flotantes en los que degustar un ‘five o’clock tea’.

Cementerio de Highgate
No es algo a lo que estemos demasiado acostumbrados, pero los londinenses ven como algo normal el ir a pasear a los cementerios. Y no es de extrañar, con algunos tan espectaculares como el de Highgate, en el que están enterrados personajes ilustres como Marx o Charles Dickens. El cementerio de Highgate tiene alguna de la mejor arquitectura funeraria en el país. Es un lugar de paz y contemplación, donde se da una profusión romántica de árboles, monumentos y una florida vida silvestre.

Un edificio sorprendente
En la zona de South Kensington hay un edificio que, visto de frente, no llama la atención. Sin embargo, si lo miras por uno de sus lados, te encontrarás con una sorprendente realidad: no tiene más de un metro de fondo. ¿El motivo? El edificio debe ser así de estrecho para dejar lugar a las vías del tren de la estación de South Kensington, justo detrás de él. ¡Pura lógica! En el mismo distrito se encuentra uno de los edificios más interesantes de South Kensington, el Royal Albert Hall, un magnífico edificio dedicado a las Artes y las Ciencias de Londres que fue inaugurado el 29 de marzo de 1871 con una capacidad para 8.000 espectadores y cuya financiación se cubrió en parte con el alquiler de asientos por un periodo de 999 años. El teatro fue construido por orden de la Reina Victoria de Inglaterra para honrar el fallecimiento de su marido Alberto.

Building in South Kensington

Tower Bridge
Paseando por debajo del puente Tower Bridge, descubrirás un lugar señalizado como ‘Dead Man’s Hole’. Se trata de un pasadizo algo tenebroso en el que la policía londinense recogía los cadáveres que aparecían en el río Támesis. Era, por tanto, una morgue improvisada en la que los cuerpos esperaban a ser identificados (o no) y posteriormente enterrados. La construcción del Tower Bridge tomó 8 años de trabajos, quedando inaugurado oficialmente en 1894.
Y bien, este es el periplo planeado. Un poco apretado, lo reconozco, pero en esta vida hay que ponerse metas. ¿No? A todo esto… estoy pensando que no voy a esperar a la oportunidad de encontrar un vuelo barato para disfrutar de estas maravillas. Este mismo fin de semana my wife and me cogemos el primer avión con destino a Londres… y, ¿quién sabe?, probablemente sin cerrar la fecha de vuelta. ¿Y tú…? ¿Te animarías?