Las claves de la felicidad

Verdaderamente yo no soy un experto en felicidad ni me considero nadie con especial autoridad para dar consejos sobre algo que debería ser nuestro objetivo irrenunciable día a día y que, sin embargo, pasamos por alto a veces con obcecada terquedad. Con frecuencia muchos seres humanos olvidan que sea cual sea la razón de nuestra existencia, cada uno tiene sus personales opiniones, nadie debería nunca renunciar a la búsqueda de la felicidad. Pero, ¿existe una receta universal que permita disfrutar a cualquier ser humano de tan placentera experiencia? La respuesta es obvia, no, rotundamente no. Es más, por desgracia, muchos seres humanos desde que nacen, o en alguna fase de su vida, no sólo desconocen que es la felicidad, sino que por ende les toca, ha tocado, o les tocará, en algún momento de su vida o en toda ella, sufrir un auténtico infierno sin escapatoria posible. Las causas de ello son múltiples y están al alcance de cualquiera.

Aunque existen unas pautas generales, la felicidad es un traje a medida que se ha moldear a “la medida” de cada cual. Y lo que parece fuera de toda discusión es que existe un potente vínculo entre la felicidad y las elecciones que vamos tomando a lo largo de la vida. Las investigaciones en este campo demuestran que “las actitudes hacia la felicidad son altamente moldeables y, de hecho, fácilmente influenciables”.

¿Qué pensaban los filósofos griegos

Hoy en día los griegos no pasan por los mejores momentos de su historia y su influencia en el mundo es apenas irrelevante. Aunque haya que quitarse el sombrero ante la belleza inigualable de sus costas e islas, por citar sólo algunas: Oia (Santorini), Acrópolis (Atenas), Templo de Poseidón (Atenas), Meteora, Isla de Creta, Oráculo de Delfos, Thira (Santorini), Mikonos, Templo de Artemisa (Corfú)… y, por supuesto, y el encanto de mucho de sus rincones del interior y de sus monumentos por todos conocidos. Por cierto, alguno de nosotros seríamos completamente felices viviendo en alguno de sus parajes, aunque fuera “tirando” con sólo unos poquillos dracmas al mes.

Decía que hoy en día la influencia de los griegos en el devenir del mundo es minúscula, pero en el pasado sus filósofos, matemáticos y artistas con una inspiración y sabiduría inconmensurables surgida de mentes prodigiosas entrenadas en la reflexión y en la observación sentaron las bases de nuestra cultura, de la democracia, en definitiva, de nuestra sociedad. Y muy especialmente, sin apenas medios o recursos de ningún tipo, respondieron a muchas preguntas trascendentales. Preguntas que hoy casi nadie se hace, estamos tan dirigidos, pero que dan explicaciones plausibles al origen y razón de nuestra existencia y de nuestra naturaleza. Y entre las preguntas que nuestros antecesores los griegos se hacían estaba la que atañe a la felicidad. He aquí lo que opinaban nuestros sabios antecesores.

Para Sócrates, uno de los más grandes pensadores antiguos, la felicidad no proviene de recompensas o elogios externos. Viene del éxito privado, interno que la gente se concede a sí mismo.

Al reducir nuestras necesidades, podemos aprender a apreciar los placeres más simples.

“El hombre que hace todo lo que lleva a la felicidad depende de sí mismo, y no de otros hombres, y ha adoptado el mejor plan para vivir felizmente” – Platón.

No es ninguna sorpresa que Platón, el estudiante de Sócrates, defina la felicidad como su maestro.

La versión de Platón de la felicidad es una forma de crecimiento personal. Está derivando la satisfacción de los logros – correr un kilómetro más rápido, leer más libros que el año pasado – no por lo que se pueda ganar con esos logros sino por el propio crecimiento personal.

“La felicidad depende de nosotros mismos” – Aristóteles. El mensaje llegó a Aristóteles, la idea de felicidad se había consolidado en algo que cultivamos por nuestra cuenta. No es un regalo que otras personas o cosas nos dan, en otras palabras: es algo que creamos desde dentro y tenemos la responsabilidad de protegerlo.

“Las bendiciones más grandes de la humanidad están dentro de nosotros y están a nuestro alcance.” El sabio está contento con su suerte, cualquiera que sea, sin desear lo que no tiene “- Séneca.

Los griegos llamaban Hedonismo a una doctrina filosófica centrada en la búsqueda del placer y la supresión del dolor. Mientras que, el Estoicismo, reflejaba una corriente casi opuesta en la que se debía prescindir de lo superfluo y llevar una vida basada en la razón y la moral. En la actualidad, decimos que una persona estoica es alguien que lleva las desgracias con resignación.

Buscamos incesantemente el hedonismo, es decir, la felicidad, el placer… pero nos regodeamos en el estoicismo como arma psicológica que nos protege del fracaso de no conseguir ese estado hedonista tan anhelado.

¿Qué pensaban otros filósofos?

El punto de vista de los filósofos griegos es sin duda interesante, pero con cierto sesgo moral o ético. No está de más, sin embargo, que conozcamos la opinión de otros pensadores a lo largo de la historia.

“Si estás deprimido estás viviendo en el pasado. Si estás ansioso estás viviendo en el futuro. Si estás en paz vives en el presente” – Lao Tzu, 600 aC en China.

“Cuanto más medita el hombre sobre los buenos pensamientos, mejor será su mundo y el mundo en general” – Confucio, vivió en China alrededor de 500 aC.

“He aprendido a buscar mi felicidad limitando mis deseos, en lugar de intentar satisfacerlos” – John Stuart Mill, nacido en 1806.

“La felicidad es la sensación de que el poder aumenta – que la resistencia se está superando” – Friedrich Nietzsche, filósofo del siglo XIX.

“La vida no es un problema que hay que resolver, sino una realidad que hay que experimentar” – Soren Kierkegaard, filósofo del siglo XIX.

“La felicidad es como una mariposa, cuanto más la persigues, más te eludirá, pero si vuelves tu atención a otras cosas, vendrá y se sentará suavemente sobre tu hombro” – Henry David Thoreau, nacido en 1817 en Massachusetts.

Mi punto de vista.

Me encanta no ser políticamente correcto, me encanta tocar las narices, me encanta, en definitiva, decir lo que pienso, eso me hace feliz. Por ello, y con todo el respeto del mundo, voy a expresar lo que para mí es la felicidad y no lo voy a decir con dos palabras pues para mí la felicidad es un cóctel elaborado con muchos componentes. Ahí voy…

En primer lugar, ser feliz es una sensación, una sensación intensa de paz, de salud, de alegría, de emborracharse de un aire purísimo. Una sensación de sentir que tienes todo lo que necesitas, que se acabaron todos los problemas y de que nunca más llegará ni la noche ni las negras nubes. Ser feliz es sentir que todo es mágico, inesperado, posible y hermoso. Ser feliz es amar. Amar y soñar. Soñar, anhelar y volver a soñar. Ser feliz es que tu alma vuele hasta el infinito. Ser feliz es, como decía Jesús (con perdón), amar a Dios y a los demás como a uno mismo. Amar a Dios, es decir: el Creador, la Naturaleza, el Bien, el Amor, la Bondad… ¿No estás de acuerdo? ¡Vaya! ¡Qué tristeza! Tú quizás prefieres quedarte con tus dioses: dios-dinero, dios-casa hipotecada, dios-placer, dios-ambición, dios-poder y… lo peor de lo peor: dios-política. Y mil dioses más… Pues muy bien, respeto tu elección, pero sé entonces que tú no conoces la felicidad y, lo peor, que por ese camino nunca la conocerás.

Esto te vendrá bien.

Lisa Cypers Kamen, entrenadora, internacionalmente conocida, de psicología positiva aplicada, especialista en gestión del estilo de vida, propone las claves de un sistema innovador para cultivar el bienestar sostenible y la felicidad en nuestras vidas desde adentro hacia afuera. Las técnicas de Lisa combinan entrenamiento mental, emocional y espiritual para aumentar la elasticidad, el autocontrol y la vida óptima.

Sus consejos, claves y ejercicios impulsan lo que ella llama “Factor de la Felicidad” a nuevos niveles y muestran cómo aprovechar la alegría y la paz que te mereces.

  • Acepta el pasado por lo que es -un punto de referencia-, no un destino
  • Abraza la verdad de que mientras la vida es dura, puedes ser feliz
  • Transforma tu relación consigo mismo de enemigo a aliado
  • Aprecia por qué menos es a menudo más
  • Concéntrate en lo que está bien en tu vida, no en lo que está mal
  • Controla a la única persona que puedes, tú mismo.
  • Invierte en ti mismo para volverte mentalmente, físicamente, emocionalmente y espiritualmente mejor
  • Utiliza tu alegría recién descubierta para convertirte en una influencia más positiva y productiva en tu alrededor.

No puedo terminar este artículo sin manifestar que en mi opinión para ser feliz es imprescindible ser honesto, ponerse en el lugar del otro y no engañarse a sí mismo (la mejor manera para ser un infeliz toda la vida). Trata de ser auténtico no dejándote manipular por nadie ni por nada… Ah… y un poco de tolerancia y de buena educación tampoco viene mal.

Qué seas muy feliz!

El proceso de mentir

Todos sabemos de qué se trata, todos hemos mentido alguna vez, y quien diga lo contrario “miente”. Y, sin duda, todos hemos padecido más de una vez, por no decir muchas, mentiras que nos han obligado a mordernos la lengua o que incluso nos han causado un perjuicio en varios sentidos. Quizás se trata de una cuestión genética y algún día algún perspicaz y concienzudo investigador reciba el Nobel de Biología por el descubrimiento del supuesto gen de la mentira que nos descargue de nuestra responsabilidad. En serio, desde luego la mentira es algo consustancial con nuestra existencia y es prácticamente imposible que transcurra un solo día de nuestras vidas sin que por activa o por pasiva la mentira haga acto de presencia.

Pero, ¿por qué mentimos? ¿Por qué recurrimos tan frecuentemente a una práctica que sin embargo es universalmente rechazada? Deseo exponer a continuación el punto de vista de los expertos y, modestamente, el mío propio, sobre el proceso y las causas y consecuencias de la mentira.

Comenzaré recordando cómo define la RAE la palabra “mentir” en lo referente al contenido de este artículo:

Mentir: Expresar o manifestar lo contrario a lo que se sabe, se cree o se piensa.

Como creo que todos estaremos de acuerdo acerca de lo que estamos hablando demos un paso más y admitamos, siquiera como hipótesis, que cuando alguien nos miente de una u otra manera nos está perjudicando o, al menos no nos considera dignos de que seamos conocedores de la verdad que ese alguien sí conoce. Bien, sea por la razón que sea que se nos miente estaremos de acuerdo en que nos gustaría evitar darle la oportunidad a un mentiroso de que ejercite su destreza en el arte de mentir justamente con nosotros. Nos gustaría desenmascararle. A mí desde luego me encanta hacerlo siempre que puedo y no dejo pasar ni un segundo sin hacerle pasar un mal rato al mentiroso de marras.

 

¿Qué dicen los expertos?

Recientes investigaciones de la Dra. Leanne ten Brinke, psicóloga forense de la Haas School of Business de la Universidad de California en Berkeley y sus colaboradores, sugieren que nuestros instintos para juzgar a los mentirosos son realmente bastante eficaces, pero nuestra mente consciente nos falla a veces. Por suerte, hay señales que podemos buscar cuando se trata de detectar una mentira.

La Dra. Lillian Glass, analista de conducta y experta en lenguaje corporal que ha trabajado con el FBI para desenmascarar las señales de un engaño, dice que al tratar de averiguar si alguien está mintiendo, primero debemos entender cómo actúa la persona normalmente. Entonces podremos prestar toda la atención a sus expresiones faciales, lenguaje corporal y patrones de habla según escribe en su libro “El lenguaje corporal de los mentirosos”.

Señales que delatan al mentiroso

Cambian rápidamente la posición de su cabeza.

Si uno ve que alguien de repente hace un movimiento de cabeza cuando le estamos haciendo una pregunta directa, un piloto de aviso debería de encenderse inmediatamente, puede estar mintiéndonos sobre algo.

En ese movimiento “la cabeza será retraída o sacudida hacia atrás, inclinada, o inclinado a un lado “, escribe Glass. Esto a menudo sucederá justo antes de cuando se espera que la respuesta de la persona.

Su respiración cambia.

Cuando alguien te está mintiendo, puede empezar a respirar pesadamente, dice Glass. “Es una acción refleja.”

Cuando su respiración cambia, sus hombros se levantan y su voz puede llegar a ser superficial, añade. “En esencia, están sin aliento porque su ritmo cardíaco y el flujo sanguíneo cambian”. Tu cuerpo experimenta estos tipos de cambios cuando estás nervioso y sintiéndote tenso, en definitiva, -cuando mientes-.

Y, de repente, … el mentiroso se queda muy quieto.

Es de conocimiento común que la gente se inquieta cuando se pone nervioso, pero Glass dice que también se debe tener cuidado con las personas que no se mueven en absoluto.

“Esto puede tratarse más de un signo de primitiva “lucha” neurológica, más que de una respuesta “evasiva”, mientras el cuerpo se posiciona y se prepara para una posible confrontación”, dice Glass. “Cuando hablas y entablas conversaciones normales, es natural mover tu cuerpo en movimientos sutiles, relajadas y, en su mayor parte, inconscientes, así que, si observas una postura rígida y catatónica sin movimiento, a menudo es una contundente señal de advertencia de que algo “extraño” está pasando”.

Repiten palabras o frases.

Esto sucede porque están tratando de convencernos de algo. “Están tratando de validar la mentira en su mente”. Por ejemplo, él o ella pueden decir: “Yo no … yo no …” una y otra vez, dice Glass.

La repetición es también una forma de ganar tiempo a medida que tratan de reunir sus pensamientos, añade.

Proporcionan demasiada información.

“Cuando alguien va y viene con “lo mismo” una y otra vez y da demasiada información -información que no se solicita y sobre todo con exceso de detalles- hay una probabilidad muy alta de que él o ella no estén diciendo la verdad”, escribe Glass. “Los mentirosos suelen hablar mucho porque esperan que, con toda su conversación y aparente apertura, otros los crean”.

Se tocan y/o cubren su boca.

“Un signo revelador es que una persona pondrá automáticamente sus manos sobre su boca cuando no quiere lidiar con un problema o responder a una pregunta”, dice Glass.

“Cuando los adultos se ponen las manos sobre los labios, significa que no están revelando todo, y simplemente no quieren decir la verdad”, dice. “Están literalmente cortocircuitando la comunicación.”

Instintivamente cubren partes vulnerables del cuerpo.

Esto puede incluir áreas como la garganta, el pecho, la cabeza o el abdomen. “A menudo he visto esto en las salas de tribunales en las que siempre puedo decir cuando el testimonio de alguien ha afectado al acusado, si veo su mano cubriendo el frente de su garganta”, dice Glass.

Cruzan y entrecruzan sus pies.

“Es el cuerpo el que asume el control”, explica Glass. Entrecruzar los pies indica que el potencial mentiroso está incómodo y nervioso. También evidencia que él o ella quieren dejar la situación; Quieren alejarse del problema, dice.

“Esta es una de las maneras clave para detectar a un mentiroso, basta con mirar sus pies y ellos “hablarán”.

Se les hace difícil hablar.

“Si alguna vez observas el interrogatorio grabado de un sospechoso que es culpable, a menudo observarás que se vuelve más y más difícil para ella hablar”, escribe Glass. “Esto ocurre porque el sistema nervioso automático disminuye el flujo salivar durante los momentos de estrés, que por supuesto seca las mucosas de la boca”.

Otras señales a tener en cuenta incluyen morder repentinamente el labio o fruncir los labios.

Apenas parpadean cuando te miran

Cuando la gente miente, es común que rompan el contacto visual, pero el mentiroso podría “hacer un esfuerzo extra” para mantener el contacto visual en un intento de controlar y manipular al otro.

“[Bernie] Madoff, como la mayoría de los estafadores, sobreactuaba y miraba a la gente más de lo habitual, a menudo sin parpadear a intervalos regulares”, dice Glass. “Cuando la gente dice la verdad, la mayoría de vez en cuando dirigirá sus ojos alrededor e incluso de vez en cuando mirará a lo lejos.  Los mentirosos, por otra parte, utilizarán una mirada fría, constante para intimidar y para controlar”.

No obstante, mucho cuidado también con el parpadeo rápido. Un mentiroso experto será capaz de controlar sus movimientos reflejos, a base de experiencia y entrenamiento, e intentará aparentar un comportamiento natural que no ponga en guardia a la posible víctima del engaño.

 

Cómo saber si alguien te está mintiendo mirando su rostro.

Casi todos sabemos decir mentiras de bajo riesgo, pero algunas personas llegan incluso a mentir sobre asuntos importantes que podrían cambiar para siempre sus relaciones, terminar con su empleo o incluso enviarlos a la cárcel.

Mark Bouton, un agente del FBI durante 30 años y autor de “How to spot lies like the FBI”, dice que utilizó ciertos consejos para ayudar a identificar a Timothy McVeigh como sospechoso en el bombardeo de la ciudad de Oklahoma. Pero ser capaz de leer expresiones faciales para detectar mentiras puede ser beneficioso, incluso si uno no está llevando a cabo investigaciones criminales, dice.

“Hay una serie de expresiones faciales y reacciones asociadas que podrían indicar que alguien te está mintiendo”, dice M. Bouton. “Algunas son causadas por nerviosismo, algunas por reacciones químicas y otras por reacciones físicas”.

Para empezar, dice Bouton que es importante entender cómo actúa normalmente la persona en cuestión. “Lo mejor es observar a alguien por un rato mientras sostienes una pequeña charla con él o le haces preguntas inocuas, para ver cuáles son sus reacciones habituales, incluyendo los tics que pueda tener”. Entonces, si exhibe varios indicadores mentirosos cuando le haces preguntas más puntiagudas o sugerentes, y éstas no son las que él realizó anteriormente, puede estar seguro de que probablemente está mintiendo.

Estas son algunas de las expresiones faciales que Bouton sugiere buscar:

Sus ojos dan vueltas hacia uno y otro lado.

“Esta es una reacción fisiológica propia de quien se siente incómodo o atrapado por preguntas que no quiere contestar”. “Es un retroceso a cuando la gente tenía que buscar una ruta de escape o cuando temían encontrarse en una situación peligrosa”.

Parpadean rápido.

“Una persona normalmente parpadeará unas cinco o seis veces por minuto, o una vez cada 10 o 12 segundos”, dice Bouton. “Cuando está estresado, por ejemplo, cuando alguien sabe que está mintiendo, puede parpadear cinco o seis veces en rápida sucesión”.

Bouton dice que como excepción a la frecuencia de parpadeo habitual en la mayoría de los casos tiene que ver con la producción de dopamina en el cuerpo. Por ejemplo, una persona con enfermedad de Parkinson tendrá una velocidad de parpadeo perceptiblemente más lenta de lo habitual, mientras que una persona con esquizofrenia parpadeará más rápidamente que una normal.

Cierran los dos ojos a la vez durante más de un segundo.

Bouton dice que cuando una persona cierra los ojos por un segundo o dos, esto puede indicar que le ha mentido, ya que este es un tipo de mecanismo de defensa. Normalmente, explica, una persona parpadeará a una velocidad de 100 a 400 milisegundos, o de 0,10 a 0,40 de segundo.

Miran hacia arriba a la derecha

Según Bouton “cuando se le pregunta a una persona normal y correcta sobre algo que se supone que ha visto, si mira hacia arriba ya su izquierda, está realmente accediendo a su memoria del incidente”. “Sin embargo, si mira hacia arriba y hacia la derecha, está accediendo a su imaginación, y está inventando la respuesta”.

Bouton dice que, sin embargo, las personas zurdas suelen tener sólo la reacción opuesta.

“Si se pregunta a una persona que es lo que oyó, sus ojos se moverán hacia su oído izquierdo para recordar el sonido que escuchó, pero si sus ojos se desplazan hacia su derecha, está a punto de mentir”.

Miran hacia abajo a la derecha.

“Sus ojos se moverán hacia abajo y hacia su izquierda si la persona va a buscar en su memoria un olor o una sensación de tacto, frío o de un olor horroroso”. Pero sus ojos se moverán hacia abajo ya su derecha si va a mentir.

Sonríen sólo con la boca.

Bouton dice que cuando la gente sonríe francamente alrededor de sus ojos se forman un montón de arrugas.

Se tocan la cara.

Bouton explica que una reacción química hace que cuando una persona miente las caras de las personas empiecen a picar.

Labios fruncidos.

“La boca de una persona a menudo se seca cuando está mintiendo”. “Ésta hace un movimiento de succión, frunciendo los labios, para tratar de superar el mal trago”. Cuando sus labios están tan apretados que parecen pellizcados y blancos, ello puede indicar que la persona está mintiendo.

Sudoración excesiva.

Bouton dice que el sudor puede aparecer cuando alguien miente en la frente, las mejillas o la parte posterior del cuello, y es probable que se observe a la persona tratando de limpiarlo.

Rubor.

El rubor es un reflejo involuntario causado por el sistema nervioso simpático (esto activa su respuesta de lucha o huida) y es una respuesta a la liberación de adrenalina.

Temblor de la cabeza.

A menudo, cuando la gente dice la verdad, asiente con la cabeza simultáneamente de acuerdo con lo que está diciendo. Pero si agitan la cabeza en desacuerdo con lo que han dicho, sus cuerpos están traicionando a sus palabras mentirosas.

 

¿Por qué mentimos?

¿Por qué la gente miente? Teniendo en cuenta la cantidad de mentiras con las que nos enfrentamos cada día a día, la pregunta de por qué la gente no es honesta es muy apropiada. Especialmente cuando consideramos cuán doloroso puede ser descubrir que un ser admirado o amado no fue veraz con nosotros. Sin embargo, ser víctima de la deshonestidad es sólo un lado de la historia. El otro lado tiene que ver con que la mayoría de la gente tiene problemas para ser honesta. Mientras que la mayoría de nosotros no somos mentirosos por sistema ni distorsionamos la verdad para llevar la miseria a otros ni para conseguir nuestros objetivos sin importarnos los derechos o sentimientos del otro, muchos hacen todo lo contrario y alteran la verdad aquí y allá. A veces se hace porque no queremos herir a otros. Pero en muchos otros casos modificamos la verdad un poco para que podamos estar en un plano superior y en casos muy graves y patológicos, las personas mienten por pura maldad, egoísmo o por falta de empatía y respeto por el otro.

 

Obviamente hay muchas clases de mentiras y de motivos por los que las personas mienten, o mentimos, pero dejando al margen mentiras cuya condena moral es universal como aquellas que causan un daño físico, económico o cualquier pérdida irreparable, en la mayoría de las ocasiones el mentiroso lo que trata es de manipularnos o utilizarnos para convertirnos en “meros instrumentos” de sus intereses de todo tipo. El mentiroso juega con nuestra buena fe, con nuestros sentimientos, con nuestra libertad, con nuestro tiempo y a veces con nuestros principios. Por lo tanto, aunque no hay nada más bonito y positivo que confiar ciegamente en alguien pues ello nos ayuda a ser mejores, a colaborar y a convivir con los demás, de vez en cuando haz la prueba del algodón siguiendo las pautas que aquí se han mencionado. No hay nada más triste que la decepción sufrida cuando tienes a alguien en un pedestal y un buen día descubres que tú eres para esa persona, amante de la mentira, tan sólo un pobre instrumento para su conveniencia. Al final sobre la mentira yo me quedo con esta frase de autor desconocido:

“Me encanta escuchar mentiras, cuando yo sé la verdad”

¿Filosofamos un poco?

Paradojas de la vida

“Sé una cosa”, dijo Sócrates, “que no sé nada”.

Esta histórica reflexión del gran pensador griego encierra una figura lógica denominada paradoja. Mucho se ha mencionado esta frase a lo largo de la historia, muchas veces sin conocer al padre de la criatura. Yo hoy quiero centrarme no en las derivadas de dicha frase sino en la figura en sí misma: la paradoja.  La vida está llena de paradojas, por ello creo que merece la pena emplear un tiempo en desentrañar alguna de las más curiosas y en reflexionar sobre el hecho de que las cosas no son siempre como parecen.

La afirmación de Sócrates, una paradoja en sí misma, demuestra las complejidades de las afirmaciones autorreferenciales, pero también sugiere una visión crucial de uno de los fundadores de la filosofía occidental: Debes cuestionarte todo lo que piensas que sabes. De hecho, cuanto más profundices en tus observaciones y reflexiones, más paradojas surgirán a tu alrededor.

Pero, ¿qué es una paradoja? Según la R.A.E.: Dicho o hecho que parece contrario a la lógica / figura de pensamiento que consiste en emplear expresiones que aparentemente envuelven contradicción.

Os invito a repasar juntos el significado y alcance de alguna de las más curiosas.

Paradoja de Aquiles corriendo tras la tortuga. Para desplazarte a cualquier parte, debes recorrer primero medio camino, luego debes recorrer la mitad de la distancia restante, y la mitad de la distancia restante, y así sucesivamente hasta el infinito: así, el movimiento es imposible. Nunca se llegará al destino. Pero la explicación a este galimatías está en que una suma de infinitos términos puede dar un resultado finito, tal como demostró el matemático Leibniz.

La paradoja de la dicotomía ha sido atribuida al filósofo griego Zenón y, supuestamente, se creó como una prueba de que el universo es singular y que el cambio, incluido el movimiento, es imposible. Todo es una ilusión.

Paradoja de la flecha. En cualquier instante, un objeto en movimiento es indistinguible de un objeto que no se mueve: Así, el movimiento es imposible. La paradoja de la flecha es otro de los argumentos de Zenón contra el movimiento. La cuestión aquí es que, en un solo instante de tiempo, pasan cero segundos, y por lo tanto no ocurre movimiento alguno. Zenón argumentó que, si el tiempo se compone de instantes, el hecho de que el movimiento no ocurra en ninguno de los instantes en particular significa que el movimiento no sucede realmente

Al igual que con la paradoja de la tortuga, la paradoja de la flecha realmente sugiere conceptos modernos de la mecánica cuántica. En su libro “Reflexiones sobre la relatividad”, Kevin Brown señala en el contexto de la relatividad especial, que un objeto en movimiento es diferente de un objeto en reposo. La relatividad requiere que los objetos que se mueven a diferentes velocidades aparezcan diferentes a los observadores externos y que ellos mismos tengan diferentes percepciones del mundo que los rodea.

Paradoja de Teseo. Otro clásico de la antigua Grecia, el barco de la paradoja de Teseo que conduce a las contradicciones de la identidad. Fue descrito por Plutarco:

El barco en el que Teseo y los jóvenes de Atenas volvían de Creta tenía treinta remos y fue conservado por los atenienses, hasta el tiempo de Demetrio Falereo, porque periódicamente reponían los viejos tablones a medida que iban decayendo por otros de madera nueva y más fuerte en su lugar, tanto que esta nave se convirtió en un ejemplo permanente entre los filósofos, por la cuestión lógica de las cosas que crecen. Por un lado, unos sostenían que el barco seguía siendo el mismo, y por el otro que no era el mismo.

Imaginemos que, durante las reparaciones efectuadas al navío original, los obreros encargados de la tarea van guardando cada una de las piezas viejas que quitan del barco. Después de cierto tiempo, todo habrá sido reemplazado y sus dueños (y nosotros) se preguntarán si es o no el mismo barco. Pero ¿qué pasaría si los operarios utilizasen las tablas viejas para construir nuevamente el barco? ¿Sería el barco así construido el “barco de Teseo”? Puede que haya argumentos válidos para considerar que uno, otro ambos o ninguno son el barco “original”.

Paradojas sobre Dios. ¿Puede un ser omnipotente crear una roca demasiado pesada para elevarla? Mientras pensamos en ello, ¿cómo puede existir el mal si Dios es omnipotente? ¿Y cómo puede existir el libre albedrío si Dios es omnisciente?

La pregunta de si Dios puede crear una piedra que no pueda levantar tiene más de 800 años. Al hacer esta pregunta, el interrogador ya había asumido la existencia de la gravedad debido a la palabra “elevación” en la pregunta. “Elevación” es: mover un objeto en la dirección opuesta de la gravedad. Por definición, Dios creó todo. Por lo tanto, Dios creó la gravedad. Puesto que Dios puede crear la gravedad, ciertamente puede hacer que desaparezca. Así que Dios puede “levantar” cualquier piedra. Dicho de otro modo, esta pregunta podría llegar a ser: si Dios tuviera un combate entre su brazo izquierdo (gravedad) y su brazo derecho (para “levantar” la piedra), ¿cuál ganaría? Los dos brazos pertenecen a Dios. Esto no es un concurso; no hay ganar o perder. Por lo tanto, esta es una pregunta estúpida.

Si Dios es omnipotente, Dios debe ser todo, todo debe ser Dios. No hay nada fuera de Dios, ni siquiera el espacio vacío, porque Dios creó espacio y tiempo. Puesto que “fuera de todo” es un oxímoron, por lo tanto, “fuera de Dios” es un oxímoron. No hay gravedad “fuera” de Dios. Dios no vive en un campo gravitatorio. Para un Dios omnipotente, no existe tal concepto como “levantamiento”. “elevación” sólo existe en la experiencia humana. La gravedad, como todo lo demás, existe dentro de Dios.

Para un Dios omnipotente, no existe tal concepto como “soporte” tampoco, porque no hay tierra “fuera” de Dios. Del mismo modo, para un Dios omnipotente, no existen tales conceptos como “respirar”, “comer”, “beber”, “excretar”, “vestir ropa”, “caminar”, “sentarse” y “acostarse”. Dios no tiene cuerpo. Todos los cuerpos tienen piel, la piel es el límite del cuerpo. Dios no tiene fronteras. Por lo tanto, Dios no tiene ni rostro ni forma. Una hormiga te mira mientras estás hablando, podría ver tus labios y lengua moviéndose. La hormiga te pregunta: “¿Cómo levantas tus labios y tu lengua?” Tú respondes: “Es una pregunta estúpida.” Un hombre ve que la Luna se está moviendo, le pregunta a Dios: “¿Cómo levantas la Luna?”: “Es una pregunta estúpida.”

Estas son algunas de las muchas paradojas que existen cuando se intenta aplicar la lógica a las definiciones de Dios. Algunas personas pueden citar estas paradojas como razones para no creer en un ser supremo; Sin embargo, otros dirían que son inconsecuentes o por alguna razón inválidas.

Paradoja de la trompeta de Torricelli o cuerno de Gabriel. Hay un “cuerno” infinitamente largo que tiene un volumen finito pero una superficie infinita.

Avanzando en el problema planteado en el siglo XVII, tenemos una de las muchas paradojas relacionadas con el infinito y la geometría.

El “cuerno de Gabriel” se forma a partir de la curva y = 1/x y girándola alrededor del eje horizontal, como se muestra en la imagen. Utilizando técnicas de cálculo que hacen posible calcular áreas y volúmenes con formas construidas de esta manera, es posible ver que el cuerno infinitamente largo tiene realmente un volumen finito igual a π, pero una superficie infinita.

Como se indica en un artículo de MathWorld sobre el cuerno, esto significa que éste podría contener un volumen finito de pintura, pero… requeriría una cantidad infinita de pintura para cubrir toda su superficie.

La paradoja mentirosa (paradoja de Eubulides. Esta es una paradoja bien conocida escrita por el gran lógico estoico Chrysippos. Se decía que el poeta, gramático y crítico Philetas de Cos murió de agotamiento tratando de resolverlo.

Epímetes, el cretense, navega a Grecia y les dice a algunos de los hombres griegos que están de pie sobre la orilla: “Todos los cretenses son mentirosos”. ¿Dijo la verdad, o mintió?

Una semana después, Epímetes volvió a Grecia y dijo: “Todos los cretenses son mentirosos y todo lo que digo es la verdad”. Aunque los griegos en la orilla no eran conscientes de lo que había dicho la primera vez, estaban verdaderamente perplejos.

Si alguien dice “yo siempre miento”, ¿está diciendo la verdad? ¿O está mintiendo?

Paradoja del barbero. Esta paradoja fue formulada por Bertrand Russell en el año 1901, de ahí que también sea conocida como Paradoja de Russell. Supongamos que hay un pueblo con un solo peluquero; y supongamos que cada hombre en la ciudad se mantiene afeitado: algunos se afeitan a sí mismos, otros asisten al barbero. Parece razonable imaginar que el peluquero obedece la siguiente regla: Él afeita a todos y sólo a aquellos hombres en la ciudad que no se afeitan a sí mismos.

Bajo este escenario, podemos hacer la siguiente pregunta: ¿El barbero se afeita?

Al preguntar esto, sin embargo, descubrimos que la situación presentada es en realidad imposible:

– Si el peluquero no se afeita, debe respetar la regla y se afeitará.

– Si se afeita, según la regla no se afeitará.

Paradoja del abuelo. Esta es una de las razones por las que el viaje en el tiempo se supone que es imposible.

La paradoja del abuelo es una paradoja que propone un viaje en el tiempo. Descrita por primera vez por el escritor de ciencia ficción Nathaniel Schachner en su cuento Voces ancestrales y por René Barjavel en su libro El viajero imprudente. La paradoja se describe de la siguiente manera: el viajero del tiempo se remonta en el tiempo y mata a su abuelo antes de que su abuelo se reúna con su abuela. Como resultado, el viajero del tiempo nunca nace. Pero, si nunca nació, entonces es incapaz de viajar a través del tiempo y matar a su abuelo, lo que significa que el viajero luego nacería después de todo, y así sucesivamente.

Y hasta aquí un abanico paradojas que son sólo son un pequeño botón de muestra de otras más de cientos de paradojas. Por cierto, cada una de las paradojas expuestas en este artículo, y muchas otras más, ha sido objeto de numerosos y sesudos estudios, matemáticos y filosóficos principalmente, cuya intención ha sido la de encontrar una solución. En mi modesta opinión muchas veces con argucias y triquiñuelas.

Paradoja del autor. Animado por el cosquilleo mental que me ha producido reflexionar sobre tanta contradictio in terminis me atrevo a hacer una advertencia final al lector que espero cumpla taxativamente: Querido lector, quedas advertido de que no deberás leer este artículo bajo ningún concepto, no porque éste sea malo, en absoluto, todo lo contrario, es excelente (abuela cuanto te echo de menos), sino porque yo también deseo pasar a la historia con mi propia paradoja. Esta consiste en que si lees este artículo te garantizo que viajaré en el tiempo hasta el día en que lo estoy escribiendo y lo eliminaré de un plumazo. Querido lector, ¿de verdad crees que vas a leer mi artículo?

Algunos londinenses no saben…

Trataba mi anterior artículo de un puñado de cosas que no estaría de más saber si uno visita Londres y no quiere enseñar el paño innecesariamente por desconocimiento supino de aspectos básicos de la cultura y sociedad londinense. Creo que va de suyo conocer siquiera superficialmente los hitos o particularidades más relevantes del país que vamos a visitar sin dar oportunidad a que nadie nos abra los ojos o nos saque los colores haciendo aflorar nuestra ignorancia o al menos nuestra dejadez.

La historia de Inglaterra y por ende de Londres es tan rica y su cultura y costumbres tan peculiar e influyente a nivel mundial que creo que merece la pena dedicar unas nuevas líneas, a través del presente artículo, destinadas a hacer un acopio importante de conocimientos imprescindibles de la historia, la cultura y la sociedad londinense.

Presume de tus conocimientos.

  • Durante casi un siglo Londres fue la ciudad más densamente poblada de la Tierra hasta que fue superada por Tokio en 1925.
  • Clérigos victorianos se opusieron a la construcción del metro de Londres alegando que el ruido de los trenes “perturbaría al diablo”.
  • Hitler tenía un plan para desmantelar la columna de Nelson y reubicarla en Berlín.
  • El nombre de Covent Garden procede de un error de ortografía. Originalmente, el terreno donde se sitúa Covent Garden era conocido como el Jardín del Convento, una tierra de cultivo donde se cosechaban verduras con el fin de dar de comer a los monjes del cercano Convento de San Pedro.
  • La parte superior del puente de la torre era originalmente una pasarela que fue cerrada en 1910 ya que se había convertido en una guarida de prostitutas.
  • Hay una ciudadela intensa bajo las calles de Whitehall. Una entrada es a través de un hueco de ascensor en la central telefónica en la corte del Graig, cerca de Trafalgar Square.
  • La primera propuesta de diseño de Sir Christopher Wren para la Catedral de San Pablo fue una piña de piedra de 60 pies en lo alto de la cúpula.
  • Soho es el nombre de un grito de caza medieval. Hasta finales del siglo XVII, la zona era campo abierto.
  • La última persona ejecutada en la Torre de Londres fue Josef Jakobs, un agente de la inteligencia alemana. Él fue fusilado en 1941.
  • Testigos presenciales afirmaron que había casas que se hundían en el suelo mientras el Támesis lanzaba peces al aire.
  • En 1952 la polución en Londres fue tan extrema durante una representación de teatro en el Sadler’s Wells (London’s Dance House) que éste tuvo que ser abandonado cuando el smog penetró en el auditorio.
  • En excavaciones realizadas en Londres se han encontrado restos óseos de: un cocodrilo en Islington, un hipopótamo en la Trafalgar Square, un lobo en Cheapside, y un mamut en la King’s Cross.
  • Heathrow Airport se llama así porque la tierra en la que se construyó fue una vez una somnolienta aldea rural llamada Heath Row.
  • Las escenas deterribles batallas en la película de Stanley Kubrick sobre Vietnam titulada: “Full Metal Jacket” fueron filmadas en Beckton Gas Works. BGW, en la orilla norte del río Támesis en East Ham, suministró a los londinenses “gas ciudad” obtenido a partir de carbón. Cuando se abrió era la fábrica más grande de gas en Europa. Tras el descubrimiento de gas natural en el Mar del Norte, la producción de gas se detuvo y parte del sitio fue reconstruido. Los restos de los embarcaderos de carbón y algunos de los gasómetros aún se pueden ver.
  • A principios de la década de 1950 cualquiera podía hacerse con el primer ministro Winston Churchill.
  • En el cruce de Marble Arch y de Edgware Road hay una placa conmemorativa del Tyburn Tree, el sitio donde se produjeron una 50.000 ejecuciones a largo de los siglos.
  • En 1995 una bandada de estorninos se posó en la aguja de los minutos del Big Ben y retrasó la hora en cinco minutos.
  • Durante siglos la palabra “cockney” (londinense) fue considerada un insulto (barriobajero).
  • Sólo 6 personas murieron en el Gran incendio de Londres. El fuego comenzó justo después de la medianoche del domingo 2 de septiembrede 1666, en la casa del panadero Thomas Farynor, en Pudding Lane, ubicada en el centro de un área superpoblada del viejo Londres y duró hasta el miércoles 5 de septiembre. El incendio se propagó rápidamente y mantuvo durante varios días el caos en la ciudad. Afectó a 87 parroquias, 13.200 casas y 80.000 personas.
  • La próxima vez que uses la Sloane Square Station mira el túnel que pasa por encima de tu cabeza. Lleva el Westbourne, uno de los ríos perdidos de Londres.
  • Otro río perdido, el Tyburn, circula directamente por debajo del Buckingham Palace.
  • El puente Waterloo fue construido mayoritariamente por mujeres.
  • Desorientado e incapaz de encontrar una salida, en cierta ocasión un jubilado se quedó atascado dando vueltas en la M25 durante 48 horas.

Y por ahora aquí termino esta interminable relación de increíbles anécdotas, todas ciertas, y de hechos acontecido en Londres desde hace siglos hasta fechas recientes. Ojalá os haya sido útil para ahondar más en el conocimiento de una ciudad que, con sus pegas, que también las tiene y de las que ya hablaremos otro día, es realmente una referencia mundial en tantos y tantos aspectos y que sin duda merece la pena conocer y visitar. Quizás nos veamos un día allí e intercambiemos impresiones y sensaciones sobre Londres. Os deseo un maravilloso verano y una gran dosis de estoicismo para superar la veleidad e intransigencia de estas reiteradas, persistentes y atosigantes oleadas de calor. ¡Ánimo!

Un paseo y algo más por las calles de Londres. III

Continuamos nuestro recorrido por algunas de las calles y zonas más singulares de Londres. En esta ocasión nos detendremos en Camberwell, barrio situado al sur de Londres, bordeado por East Dulwich, Peckham y Herne Hill y formando parte del London Borough of Southwark.

Orígenes de Camberwell
La historia de Camberwell es la de como una pequeña comunidad agrícola quedó engullida por la gran metrópoli de Londres. Camberwell se convirtió en un refugio de exclusivo estilo georgiano, que atraía a los visitantes debido a su reputación por su aire puro y sus aguas limpias y sanas, así como por sus mejoras en el transporte. La más importante de ellas fue la construcción de nuevos puentes sobre el Támesis para evitar la congestión de London Bridge.

Ya en el siglo XI Camberwell fue una de las zonas más importantes en el desarrollo de Londres. Es mencionada en el libro de Domesday como una propiedad de Haimo, medio hermano del rey Guillermo I. Tenía tierras para la labranza, para cría de vacas y cerdos. Hasta aproximadamente 1800 Camberwell era un pueblo agrícola rodeado de bosques y campos y la mayoría de sus habitantes estaban empleados en la agricultura. Pozos y manantiales minerales abundaban en la zona hasta 1850. A diferencia de Dulwich o Peckham, contaba también con una iglesia, St Giles Church, la cual sigue en pie en el mismo sitio merced a su reconstrucción tras un incendio en 1841. El nombre de la iglesia hace honor a St Giles, Santo Patrón de los lisiados. Y es que uno de los pozos del pueblo tenía fama de tener propiedades curativas y muchos enfermos visitaban éste con la esperanza de una cura.

St Giles Church

El pueblo basó su apariencia en su calle principal, ahora llamada Denmark Hill en honor al príncipe Jorge de Dinamarca, marido de la reina Ana, que tenía una residencia allí. En una tradicional zona verde, que aún hoy persiste, se celebró en 1279 la primera feria de Camberwell.

La vida en Camberwell
Camberwell en los últimos años se ha caracterizado por una suerte dispar. Ha pasado de ser una zona de moda con un buen repertorio de casas de estilo victoriano a convertirse en un área deprimida y asociada con las drogas, para de nuevo transformarse en una zona en auge impulsada por el mercado del arte y la difusión hacia el exterior del incesante crecimiento de riqueza de Londres.

Ciertamente Camberwell posee las señas de identidad de dos mundos muy diferentes: la de la población local y la de la creciente multitud de estudiantes y artistas de moda (centrados en el Camberwell College of Arts y en la cercana South London Gallery). Las encantadoras casas de ladrillo coexisten con extensas fincas municipales que aparecen en las noticias con frecuencia por cualquier razón. Camberwell Green marca el centro de la vida del barrio manifestando por todas partes una combinación de bares que crecen cada vez más según la moda de cada año, antros de pollo frito, tiendas con encanto de delicatessen y la mezcla de las tiendas habituales de la calle principal.

Camberwell Green

Sin duda la vivienda en Camberwell es ligeramente más barata que en Shoreditch y Hackney, muy de moda, y es por lo tanto una buena alternativa para aquellos interesados en las artes florecientes y en la música. Sin embargo, debe tenerse en cuenta que Camberwell no es barata, como tal, y los precios están creciendo constantemente. Un piso de tamaño decente, remodelado en estilo victoriano, y no demasiado lejos del centro de Londres todavía es una opción viable. Y si no te importa vivir en un bloque de las antiguas autoridades locales, los precios son aún más asequibles.

La gente
Hay una fuerte influencia africana y afro-caribeña, mezclada con una presencia greco-chipriota y una fuerte representación de los estudiantes procedentes de Camberwell College of Arts, Kings College de Londres, Goldsmiths College y el Instituto de Psiquiatría. Hay un gran hospital y un hospital psiquiátrico de renombre internacional -el Maudsley– originando una fuerte presencia de la comunidad médica.

Clubs, pubs y entretenimiento
Denmark Hill station es la zona que acoge al bar Phoenix que ofrece un ejemplo original de una vieja escalera de hierro, un reloj de estación, y una gran cantidad de cervezas inglesas. El pub es una demostración de que ésta es un área emergente. Camberwell incluye una serie de bares con encanto, acogedor hogar para una multitud de artistas y bohemios con gusto por la cerveza, el vino y la conversación. El George Canning, a pocos pasos del Phoenix, es un buen ejemplo de esto.

Los bares más afamados del barrio se alinean en Camberwell Church Street, la arteria principal que atraviesa Camberwell hacia Peckham. El bar Cube, la Cueva del Ermitaño y Funky Munky son sólo tres de estos. Al otro lado de la carretera el Club de Jazz opera con una licencia especial desde la cripta de la iglesia de St. Giles los viernes por la noche hasta bien tarde. Sin duda Camberwel empieza a parecerse a Nothing Hill.

Al igual que con los bares y restaurantes, las tiendas de calidad están surgiendo en Camberwell y hay un montón de tiendas de hardware de confianza, de gangas y de alimentos. Una librería independiente con unos buenos títulos (una de Somerfield y Morrison).

No requiere un esfuerzo titánico, todo lo contrario, encontrar locales de comida para llevar. Éstos se encuentran en abundancia y los alimentos habituales de estilo indio y chino también están bien representados. Si tienes oportunidad visita el Denmark Hill Tandoori y la Tasty House como buenos ejemplos de ambos. Indiaaah es también una buena opción para un curry. En cuanto a restaurantes, pocos vienen aquí por la comida de alta calidad, sin embargo, Black Sheep es famosa como pub gastronómico. El restaurante griego Vineyard ha estado haciendo buen negocio durante años y es ideal para cenar con amigos en un ambiente relajado. Hay muchos más para probar.

Otros lugares de interés
Camberwell cuenta con numerosos espacios abiertos, sí, y Camberwell Green es  de hecho el centro de toda la vida en el barrio, pero no es un lugar ideal para pasar el rato, ya que es frecuentado por borrachos y drogadictos. Procura más bien moverte por el agradable Ruskin Park, que está a pocos pasos de Denmark Hill Station. Con sus numerosos bancos el parque es un lugar ideal para conocer gente, especialmente si eres propietario de un perro (aunque esto no es una novedad). También puedes ver Burgess Park y Kennington Park, ambos en el camino de Camberwell hacia el centro de Londres.

. Blue Elephant Theatre, en 59a Bethwin Road. Pequeño pero ambicioso teatro pone en escena un impresionante programa de producciones, exposiciones y eventos de la comunidad mostrando los nuevos trabajos a través de las artes escénicas -teatro físico, la danza, la música y la palabra hablada-.
. House Gallery, 70 Church Street. Con una tienda y una cafetería popular, la gente detrás de la “Casa” está dispuesta a apoyar a artistas emergentes de la zona. También acoge talleres y eventos y hay un club de lectura semanal y noches de micrófono abierto.
. South London Gallery, 65-67 Peckham Road. Esta galería ampliamente aclamada ha celebrado una serie de exposiciones de gran éxito con artistas de renombre como Gilbert & George y Tracey Emin. La galería se centra en el arte contemporáneo y muestra los eventos de arte y cine en vivo.
. Camberwell College of Arts, 45-65 Peckham Road. Galería pública de arte que cuenta con tres exposiciones al año, junto con un programa regular de proyectos de menor escala. Participan los estudiantes y graduados de la universidad, así como los artistas y diseñadores más conocidos.
. Camberwell Free Film Festival. Evento anual que tiene lugar en marzo. Con proyecciones de películas gratuitas en varios lugares alrededor de Camberwell.

Personajes locales
. Robert Browning (1812–1889). Escritor. Browning alcanzó el éxito final de la vida a través de su brillante uso del monólogo dramático en obras como My last duchess, Porphyria’s lover y The ring and the book. Estos fueron un icono literario que influyó en futuras generaciones de escritores.
. John Ruskin (1819–1900). Ruskin escribió sobre temas que van desde la geología a la arquitectura, mitología a la ornitología, la literatura a la educación, y la botánica a la economía política.
. William Henry Pratt (1887-1969). Conocido como Boris Karloff, célebre actor británico mundialmente famoso por sus papeles en películas de terror.

Y además… Una Marson (1905–1965). Muriel Spark (1918–2006). Stella Duffy (nacida en 1963). Martin McDonagh (nacido en 1970).

Puntos positivos
Nuevas y prometedoras artes.
Buenas conexiones de transporte.
Relativamente barato para vivir.
Cerca de varios colegios.

Puntos negativos
Pocos restaurantes muy buenos.
Buenas tiendas, pero puede mejorar.

Espero que algunos de los aspectos mencionados sobre Camberwell, quedan muchos en el tintero, inciten tu interés y sirvan de aliciente para conocerlo mejor bien en una visita física o, por ejemplo, sumergiéndote en las numerosas fuentes de información existentes en internet. Te espero en la próxima visita.

Camberwell Green

Un paseo y algo más por las calles de Londres. II

Apreciado lector si la visita que realizamos la semana pasada a Charing Cross despertó en ti cierto interés espero con el recorrido que hoy vamos a realizar incrementar aún más ese prurito que muchos tenemos por conocer los más nimios detalles e historia de Londres y sus mejores rincones.

Marylebone
Construida en 1826 en el corazón de la capital, en los últimos años Marylebone se ha convertido vertiginosamente en uno de los principales espacios de eventos de la capital. Restaurada con gusto al estilo de los diseños originales de Sir John Soane. La grandeza de Marylebone ha atraído a marcas “blue-chip(1) y a una variedad de industrias con enfoque en la moda, la belleza y las artes. Marylebone está continuamente reiventándose a si misma.

Marylebone

Un poco de historia
Marylebone debe su nombre a una iglesia dedicada a Santa María, representada hoy por la iglesia parroquial de St Marylebone (1817). Esta se construyó en la orilla de un arroyo o “bourne”, llamado el Tybourne o Tyburn. La iglesia y la zona que lo rodea pasó a ser conocida después como “St Mary at the Bourne” que, transcurrido el tiempo abrevió su nombre a la forma presente, Marylebone. El señorío de Tyburn es mencionado en el Domesday Book (2) en 1086 como una posesión de la abadía de Barking, con una población de no más de cincuenta personas. Lugares como Cavendish Square y Portland Place reflejan el dominio que ejercieron aquí los duques de Portland y el desarrollo de la época georgiana.

Una gran parte de la zona directamente al oeste fue construida por la familia Portman y se conoce como el Portman Estate. Ambas fincas, Portman Estate y el señorío de Tyburn, tienen antecedentes aristocráticos y aún los conservan dichas familias.

La vida en Marylebone
Profesionales adinerados y trabajadores de la ciudad, cazadores internacionales de casas y celebridades se sienten atraídos por los encantos de Marylebone. Sorprendentemente, los precios aquí son más asequibles que en la vecina Knightsbridge.

Aspectos a destacar de Marylebone

  • Marylebone High Street, una zona elegante y animada elegida calle favorita de Londres, en una encuesta de la Radio BBC.
  • Delicias culturales en la puerta incluyen The Wallace Collection y Wigmore Hall.
  • Joyas arquitectónicas. Marylebone tiene algunos de las mejores casas de estilo georgiano, terrazas victorianas y mansiones en el área central de Londres.
  • “Paraíso de los compradores”. Además de Marylebone High Street, la calle comercial más famosa del mundo –Oxford Street– está a sólo 10 minutos a pie.
  • Plazas ajardinadas. Marylebone es el espacio donde se encuentran algunas de las más pintorescas plazas ajardinadas y jardines públicos de Londres.
  • Harley Street. Conocida como calle de los médicos, hay más de 1.500 censados, acoge a numerosos hospitales que reciben visita diaria de cientos de pacientes, incluidos personajes muy conocidos, provenientes de todo el mundo.

Lo mejor de Marylebone

    • Marylebone es rica en cultura y en ese apartado destacan por igual el Museo de Sherlock Holmes, Madame Tussaud y la impresionante colección Wallace, que alberga una colección de pinturas del siglo XVIII y XVIII.
    • High Street y Marylebone Lane, donde lugareños y turistas se reúnen para disfrutar del ambiente relajado, los “delis(3), tiendas de alimentación especializada, cafeterías, artes y boutiques.
    • Los mercados callejeros. Especialmente el mercado más exclusivo de los agricultores en el centro de Londres. Se celebra todos los domingos por la mañana en Marylebone. Coles y ropa, restauración y moda, se combinan en un mercado semanal celebrado en el recinto de la iglesia parroquial de St Marylebone.
    • Diseño e inspiración. Galería 1930 es una visita obligada para los amantes de la época Art Deco y Skandium ofrece lo mejor del diseño escandinavo.
    • Tiendas de comida maravillosa. La Fromagerie es una de las mejores tiendas de queso en Inglaterra, reconocida por la revista Tatler como “una de las mejores”. La galardonada carnicería Ginger Pig tiene varios premios, incluyendo un galardón del Observer Food Monthly awards.
    • Daunts es una de las más célebres librerías independientes de Londres y tienda insignia. De estilo eduardiano, sus largas galerías de roble, gráciles claraboyas y sus grabados de William Morris, le dan un encanto especial.
    • A resaltar es el festival anual, Marylebone Summer Fayre. En este la calle permanece cerrada al tráfico y los visitantes disfrutan de la música, del mercado y sus variados puestos, de comida fresca y de actividades infantiles.
    • Daniel Galvin, peluquero de famosos, y la floristería Jane Packer se suman al ambiente creativo de la zona.
    • Mercado de antigüedades de Alfie en Church Street. Es el mayor mercado de antigüedades del interior de Londres.
    • Wigmore Hall, lugar con proyección Internacional, sede de 400 conciertos al año y emitiendo un concierto semanal en la BBC Radio 3.

Para disfrutar en tiempos muertos
Los lugares de Marylebone merecedores de la atención de cualquier visitante atento a lo singular y cautivador no se agotan con los mencionados anteriormente. Por ello sugiero reservar uno de esos tiempos muertos que siempre suelen producirse para visitar aunque sea a uña de caballo estos lugares no menos interesantes.

. Club privado Home House en Portman Square. Una de las casas de estilo georgiano mejor conservadas en Londres. Ganó el galardón London Lifestyle 2011.
. Té de la tarde en The Reform Social and Grill. Quintaesencia de la experiencia británica.
. Whisky Shop de Cadenhead y Tasting Room. Para los amantes del whisky.
. Planetario en Marylebone High Street. Con brillante cocina francesa.
. Regent Park. La zona de césped más grande para practicar el deporte en el centro de Londres. Abre a las 5 a.m. durante todo el año. Este parque tiene también un teatro al aire libre, Zoológico y cafeterías y restaurantes, así como impresionantes jardines de rosas con más de 30.000 rosas.
. Street Gardens Paddington está justo al lado de High Street y aquí los lugareños y las familias disfrutan de la tranquilidad de un brillante parque infantil.

Estimado lector tras esta extensa descripción de Marylebone espero no haberte creado un conflicto a la hora de elegir los lugares a visitar o por dónde comenzar. Si así ha sido espero me lo sabrás perdonar algún día. Nos vemos la semana que viene. Que la felicidad te acompañe siempre.

(1) Empresas bien establecidas, con ingresos estables, valores sin grandes fluctuaciones y que no precisan de grandes ampliaciones de su pasivo.

(2) El Domesday Book (también conocido como Domesday, Doomsday o Libro de Winchester) fue el principal registro de Inglaterra, completado en 1086 por orden del rey Guillermo I de Inglaterra. Este registro era similar a los censos nacionales que se realizan hoy en día.

El rey Guillermo I necesitaba información sobre el país que acababa de conquistar, para así poder administrarlo mejor. En la Navidad de 1085, Guillermo tuvo una exhaustiva conversación con sus consejeros, y envió hombres por toda Inglaterra, a cada comarca, para averiguar qué y cuánto tenía cada terrateniente en términos de propiedades y ganado, y cuánto era su valor (Crónica Anglosajona). Uno de los principales propósitos del registro era conocer quién poseía bienes que podrían pagar tributos, por lo que el juicio de los asesores era decisorio, pues lo que quedaba registrado en el libro (las propiedades y su valor) era la ley, y no había apelación posible.

(3) Delis: abreviatura de delicatesen.

Iglesia de Saint Marylebone

Harley Street

Un paseo y algo más por las calles de Londres. I

Siempre he pensado que las calles de una ciudad son un trozo de historia viva y cambiante de la que sus habitantes son los verdaderos protagonistas aunque muchas veces ignotos. Solemos darle a las calles un sentido de utilidad y de existencia obligada pues son los espacios que delimitan nuestras viviendas. Pero pocas veces en nuestra vida cotidiana nos planteamos bucear un poco en la intrahistoria que se esconde en cualquiera de las muchas calles que solemos transitar habitualmente o que tal vez tengamos decidido hacerlo en un futuro. Parto del convencimiento de que todas las calles de este planeta por humildes e insignificantes que sean tienen su relato interesante. Para conocerlo sólo habría que tirar del hilo por ejemplo charlando con alguno de los ocupantes que las habitan en su inmediatez física. Desde este enfoque hoy, y en sucesivos artículos, quiero compartir con vosotros la experiencia de conocer historias interesantes de algunas de las calles más destacadas de Londres. ¿Me acompañas en este paseo?

Lo primera decisión que hay que tomar es cuando y como queremos realizar nuestro recorrido. Es decir, debemos entender que según las circunstancias en que realicemos nuestra visita obtendremos percepciones diferentes. A la hora de disponernos a iniciar esta inmersión callejera debemos saber que el resultado obtenido dependerá absolutamente del planteamiento elegido a priori. Debemos decidir si lo que buscamos es el bullicio diario pletórico de estresados oficinistas, ejecutivos o comerciales intentando desesperadamente hacer el primer contrato del día o, si por el contrario, buscamos encontrarnos con calles que ofrecen un ambiente relajado, creativo, quizás bohemio, donde proliferan los artistas espontáneos: músicos, retratistas, mimos, malabaristas, etc. O tal vez prefiramos encontrar en la tranquilidad y quietud que se manifiesta en las calles cuando éstas están desérticas aquellos rasgos que el stress, el ruido, las prisas o las propias preocupaciones que suelen acompañarnos a todas partes no nos dejan percibir con la intensidad que se merecen hechos o detalles merecedores de toda nuestra atención.

Así que a la hora de adentrarnos en la aventura de descubrir los secretos de cualquier ciudad y de sus calles deberemos decidir si iniciamos nuestra andadura cuando el día comienza y las calles empiezan a cobrar vida con los primeros aromas a café de las cafeterías más madrugadoras o con el sabroso y fresco olor a pan recién horneado proveniente de alguna panadería cercana. En esa hora temprana puede ser un placer descubrir olores, sonidos y matices de color característicos. También, por supuesto la arquitectura y el estilo urbanístico propios de la calle o de la zona, e incluso nuestros ojos estarán en disposición de mirar el cielo y si el día esta soleado ver los reflejos de los primeros rayos del sol en edificios, ventanas o en la calzada quizás mojada… Tantos efectos, colores, formas, tanto por descubrir… Sólo es necesario poner nuestros sentidos a trabajar. No me detendré a hablar del resto de posibilidades. Visitar la calle en pleno ajetreo cotidiano propio de las horas punta. Muy interesante para descubrir cuanta actividad económica o comercial se produce en determinada zona pero no para quedarse con la personalidad propia de la calle ajena a toda esa actividad. Lo mismo o parecido se puede decir de la noche. Sin olvidar la gran diferencia que se produce en el resultado de nuestro itinerario callejero si éste tiene lugar en día laborable o en fin de semana.

Bajo todas estas premisas creo que merece la pena empezar el recorrido recordando los orígenes de la ciudad que pretendemos descubrir a través de sus calles. Londres fue fundada, en la zona que hoy se conoce por la City of London (Ciudad de Londres), por los romanos hace más de 2.000 años con el nombre de Londinium.  Hoy en día la City es el centro neurálgico de la economía británica, y uno de los distritos financieros por excelencia de todo el orbe. Pero en su momento sufrió dos incendios, uno en 1212, y el más importante y que arrasó la zona, el Gran Incendio de 1666. Este incendio se llevó por delante la ciudad medieval de Londres dentro de la vieja muralla construida siglos antes por los romanos y destruyó todo lo que encontró a su paso: casas, iglesias, la Royal Exchange, la antigua Catedral de San Pablo o el Ayuntamiento. Tras este devastador incendio la ciudad se fue reconstruyendo paulatinamente hasta ir adquiriendo el aspecto actual. En la reconstrucción se pretendió dotar a la ciudad de espacios amplios llenos de luminosidad pero no fue completamente posible por la permanencia en pie de las antiguas casas calcinadas cuya estructura se quiso conservar. No obstante, la amarga experiencia sirvió para respetar el criterio de que los nuevos edificios se construirían en piedra en lugar de madera y con la suficiente separación para evitar la rápida propagación del fuego en caso de un nuevo incendio. Como consecuencia de aquel incendio se levantaron edificios simbólicos en La City, como por ejemplo la Catedral de St. Paul y el propio monumento en honor a los daños causados por esta tragedia, The Monument, una gran columna de más de 60 metros de altura culminada por una urna dorada con forma de fuego. Siendo posible ascender a la cima del monumento subiendo a través de una estrecha escalera compuesta por 311 escalones.

Os propongo la seductora calle de Charing Cross como protagonista elegida para la primera de nuestras visitas a algunas de las… streets of London…

Charing Cross
Cualquier londinense sabe que Charing Cross es el nombre dado al espacio abierto en el extremo occidental de la Strand y al sur de la Trafalgar Square. El nombre se deriva probablemente de la mayor parte del antiguo poblado de Charing que tuvo aquí una especie de lugar de parada en tiempos pasados ​​para los viajeros entre las ciudades de Londres y Westminster; aunque algunos escritores han buscado su origen en las palabras “chère reine”, en alusión a la cruz que hizo poner el rey Eduardo I en memoria de su “querida reina” Eleanor. Las crónicas cuentan que fue un matrimonio en el que realmente reinó el amor. El rey llegó a decir en su funeral: “whom living we dearly cherished, and whom dead we cannot cease to love” (a quien en vida tan hondamente quisimos, a quien en su muerte no podemos dejar de amar).

Conviene saber que la cruz original fue desmontada hace varios cientos de años, durante la Guerra Civil Inglesa. Un acto de rebeldía respecto de los valores tradicionales que habían reinado hasta entonces y un símbolo de la instauración de un nuevo orden. En su lugar se colocó una estatua que posteriormente el Parlamento ordenó destruir aunque el encargado de hacerlo simplemente la escondió. Años más tarde, cuando se instaló la Restauración se erigió de nuevo la estatua, y en esta localización se ejecutaron a los rebeldes que habían sacudido el régimen de la monarquía inglesa.

En Charing Cross se encuentra la estación de trenes del mismo nombre, una de las más antiguas y céntricas de Londres. Fue inaugurada el 11 de enero de 1864 creando un edificio con techos con arcadas realizadas en hierro forjado, una técnica que se había puesto de moda desde mediados del siglo XIX y que fue tan común en la arquitectura ferroviaria.

Estación de Charing Cross

Desde el siglo XVIII Charing Cross se ha considerado como centro exacto de Londres. Es por ello que se utiliza como punto de referencia para medir las distancias de Londres a otros sitios de Reino Unido.

Charing Cross street

Estimado lector queda mucho por decir sobre Charing Cross pero debo terminar aquí la referencia a este histórico lugar para darnos el pequeño respiro necesario que nos permita visitar, observar y disfrutar con espíritu renovado de otros sitios tan interesantes al menos y que seguro que nos sorprenderán. Y mientras llega ese momento os planteo una pregunta… ¿Qué tipo de historias interesantes y seguramente desconocidas albergará la calle donde transcurre habitualmente tu vida? ¿Te lo imaginas?

 Charing Cross street

Una escapada a Londres

Hace tiempo que mi esposa y yo le estamos dando vueltas a la idea de realizar una pequeña escapada a Londres aprovechando esas fechas especiales en las que las compañías low cost ofrecen precios de risa. La verdad es que la situación está tan movida en este país que uno no sabe si convertir la escapada en definitiva y no volver hasta que se acabe la función o bien hacer un viaje relámpago y volver cuanto antes a la tierra que me vio nacer para no perderme ripio. Yo, que aún conservo la ración de optimismo con que nací, me inclino de momento por esta última opción. Así que junto con mi compañera de fatigas y alegrías estamos rumiando la idea de hacer un viaje light a la city de sólo 48 h. Para ello nos hemos puesto a discutir, de manera civilizada, sobre cuál sería la mejor hoja de ruta para lograr que pese a su brevedad el viajecito nos deje un agradable sabor de boca. Vamos que nos quedemos con ganas de volver. Y puestos a ello llegamos democráticamente a la conclusión de que forzando la máquina podríamos hacer un tour tal que éste.

Museo del Crimen
El Museo del Crimen de Scotland Yard, conocido durante un tiempo como el Museo Negro (Black Museum), es un lugar en el que es posible conocer la historia de algunos de los asesinos y delincuentes más famosos de Gran Bretaña y del mundo. Armas, pistas, las sogas con las que se condenó a los culpables… e incluso todo tipo de recuerdos del famoso Jack el Destripador.  Ubicado en el mismo edificio de las nuevas instalaciones de la policía británica en la ciudad, no se encuentra abierto al público. Para conseguir visitarlo hay que dirigir una solicitud al propio Scotland Yard. No es fácil, ya que la mayoría de las invitaciones van destinadas a estudiantes de criminología, forenses y personal relacionado con la policía. De momento, todos los que han visitado este singular museo han coincido en algo, en que la mayoría de los objetos que se exponen son realmente espeluznantes.

Neal’s Yard, donde el color es protagonista
En la zona de Covent Garden, existe un rincón que es sin duda singular: Neal’s Yard, un callejón con casas pintadas de colores y aspecto bohemio. Realmente merece la pena hacer una parada y quedarse a tomar algo en alguna de las pequeñas mesas que los bares y restaurantes de la zona sacan a la calle. Metido en pleno Covent Garden, es una especie de oasis para el turista. Es un callejón muy colorido que tiene dentro algún que otro restaurante vegetariano, peluquerías, una tienda de aceites y olores… Un lugar del que nunca te arrepentirás de haber visitado.

Neal’s Yard

Carnavales de Notting Hill
¿Sabías que en Londres se celebra el segundo Carnaval más grande del mundo? Este carnaval cobra vida en el último fin de semana de agosto. Es el Carnaval de Notting Hill, un pintoresco barrio que se hizo mundialmente conocido gracias a la película del mismo nombre. Pero, además de haber sido ‘set’ de rodaje de Julia Roberts y Hugh Grant, alberga un gran desfile de disfraces al más puro estilo brasileño. El oeste de Londres se llena de los típicos grupos de percusión con sus instrumentos de metal, música Calipso y apetitosos puestos de comida. El lunes (festivo en el Reino Unido) se celebra el desfile principal. Por la tarde-noche, las carrozas dejan las calles en fila y la gente sigue festejando en las numerosas after-parties del Carnaval de Notting Hill.

El ‘Little Big Ben’
Casi todo el mundo conoce de la existencia del Big Ben, esa gran torre con reloj junto a las Casas del Parlamento londinense. Lo que muchas personas ignoran es que también existe un ‘Little Ben’, una versión más pequeña que puede verse en la intersección de Vauxhall Bridge Road y Victoria Street. El mercado que ponen en la plaza del reloj está muy bien, puedes encontrar un sin fin de especias.

Hyde Park
Sin duda uno de los espacios verdes más emblemáticos de la ciudad es Hyde Park, pero además esconde curiosidades como el Speaker’s Corner, una zona del parque a la que la gente acude a hablar ante el público. Allí, cualquiera, ´subido a un cajón´ puede elevar la voz y comenzar un discurso ante la audiencia presente, que podrá debatir o no las palabras del orador. La mayoría de los oradores del Speaker’s Corner son desconocidos, aunque también ha contado con invitados ilustres como Karl Marx o George Orwell. El londinense Hyde Park es uno de los mejores parques urbanos del planeta. Con una superficie de 142 hectáreas y más de 4.000 árboles, un gran lago, una pradera y ornamentales jardines salpicados con flores, es muy probable que te olvides de que estás en el centro de Londres.

Estación King’s Cross
En los libros de Harry Potter, la estación de King’s Cross es el punto de partida del Expreso de Hoghwarts, el tren que lleva a la escuela de magos. Evocando la obra de J. K. Rowling, se ha instalado una placa en la estación que señala el andén 9 3/4, el indicado para tomar este tren ficticio. Además, como para atravesar este andén es en teoría necesario atravesar una pared se ha instalado un carrito portaequipajes que parece estar incrustado en los ladrillos. Interesante.

La Pequeña Venecia
Llamada así por el poeta Robert Browning, quien vivió muchos años en este lugar en el siglo XVII. Es una zona de canales que se sitúa en el barrio de Paddington, al noroeste, en el distrito de Maida Vale (una de las áreas residenciales más selectas de Londres), Little Venice ofrece un maravilloso entorno natural, gracias a los canales que la caracterizan. Los canales convierten la zona en un pintoresco lugar en el que dar un paseo sin salir de la ciudad. Numerosos barcos están atracados a sus orillas, y algunos incluso son auténticas cafeterías flotantes en los que degustar un ‘five o’clock tea’.

Cementerio de Highgate
No es algo a lo que estemos demasiado acostumbrados, pero los londinenses ven como algo normal el ir a pasear a los cementerios. Y no es de extrañar, con algunos tan espectaculares como el de Highgate, en el que están enterrados personajes ilustres como Marx o Charles Dickens. El cementerio de Highgate tiene alguna de la mejor arquitectura funeraria en el país. Es un lugar de paz y contemplación, donde se da una profusión romántica de árboles, monumentos y una florida vida silvestre.

Un edificio sorprendente
En la zona de South Kensington hay un edificio que, visto de frente, no llama la atención. Sin embargo, si lo miras por uno de sus lados, te encontrarás con una sorprendente realidad: no tiene más de un metro de fondo. ¿El motivo? El edificio debe ser así de estrecho para dejar lugar a las vías del tren de la estación de South Kensington, justo detrás de él. ¡Pura lógica! En el mismo distrito se encuentra uno de los edificios más interesantes de South Kensington, el Royal Albert Hall, un magnífico edificio dedicado a las Artes y las Ciencias de Londres que fue inaugurado el 29 de marzo de 1871 con una capacidad para 8.000 espectadores y cuya financiación se cubrió en parte con el alquiler de asientos por un periodo de 999 años. El teatro fue construido por orden de la Reina Victoria de Inglaterra para honrar el fallecimiento de su marido Alberto.

Building in South Kensington

Tower Bridge
Paseando por debajo del puente Tower Bridge, descubrirás un lugar señalizado como ‘Dead Man’s Hole’. Se trata de un pasadizo algo tenebroso en el que la policía londinense recogía los cadáveres que aparecían en el río Támesis. Era, por tanto, una morgue improvisada en la que los cuerpos esperaban a ser identificados (o no) y posteriormente enterrados. La construcción del Tower Bridge tomó 8 años de trabajos, quedando inaugurado oficialmente en 1894.
Y bien, este es el periplo planeado. Un poco apretado, lo reconozco, pero en esta vida hay que ponerse metas. ¿No? A todo esto… estoy pensando que no voy a esperar a la oportunidad de encontrar un vuelo barato para disfrutar de estas maravillas. Este mismo fin de semana my wife and me cogemos el primer avión con destino a Londres… y, ¿quién sabe?, probablemente sin cerrar la fecha de vuelta. ¿Y tú…? ¿Te animarías?

The evolution of kissing

The evolution of kissing

The evolution of kissing

Kissing is so common that we rarely ask why humans touch their lips together to show affection. One obvious answer is that it feels good. Densely packed nerve endings make your lips some of the most acutely sensitive regions of your entire body, and few things get them more riled up than a kiss. But where in humanity’s evolutionary history did smooshing our faces together come to be regarded as a display of lust, care, friendship and love?

Kissing can be thrilling business. Stimulation of the lips causes intense signals of temperature and pressure to embark on a short but purposeful journey to the brain. In our more intimate encounters, neurons detonate with excitement, chemicals surge throughout the body, heart rates accelerate and tissues flush as they warm and swell with blood.

The whole experience is a remarkably pleasurable one, facilitating arousal in ways that one could argue are every bit as important as those contributions from our more explicit, coital organs. In a sexual light, kissing’s purpose appears to be pretty self-evident, and yet its practice poses a complicated evolutionary and anthropological riddle. Kissing, after all, plays a role in a variety of human behaviors, many of which are decidedly non-sexual in nature. And while it’s been estimated that upwards of 90% of the world’s population engages in kissing in one from or another, its practice is by no means universal. Charles Darwin’s ruminations on this point, which appeared in his 1872 essay, “The Expression of the Emotions in Man and Animals”, warrant a lengthy citation:

[Europeans] are so accustomed to kissing as a mark of affection, that it might be thought to be innate in mankind; but this is not the case. Stelle was mistaken when he said “Nature was its author, and it began with the first courtship.” Jemmy Button, the Fuegian, told me that this practice was unknown in his land. It is equally unknown with the New Zealanders, Tahitians, Papuans, Australians, Somals of Africa, and the Esquimax. But it is so far innate or natural that it apparently depends on pleasure form close contact with a beloved person; and it is replaced in various parts of the world, by the rubbing of noses, as with the New Zealanders and Laplanders, by the rubbing or patting of the arms, breasts, or stomachs, or by one man striking his own face with the hands or feet of another.

Darwin’s examples level a strong argument against the idea that kissing is instinctive, as opposed to learned. That being said, the observation of kissing, and kiss-like behavior, in other species lends credence to the notion that it is hardwired into our biology.

The evolution of kissing

Chimpanzees, who tend to resolve arguments with violence, will often kiss one another after a fight, in a display of reconciliation. They’ve even been known to dole out kisses in a bid to keep conflict from arising in the first place. Bonobos — who, though closely related to chimps, prefer to settle scores with non-procreative (and sometimes homosexual) sex — have been observed engage in French kissing.

When dealing with examples such as these, it’s important to remember that the urge to anthropomorphize animal behaviors is a strong one. Countless other species — from squirrels, to bears, to elephants — engage in what might best be described as kissing, but whether these behaviors arise from the same evolutionary framework as human canoodling can be difficult to nail down.

One of the most compelling hypotheses surrounding the emergence of kissing in humans (and kiss-like behavior in other species) is tied to the widespread practice of passing pre-chewed or regurgitated food from the mouth of one animal to another. Birds do it. Chimps (and a number of other mammals) do it. Many humans even do it.

The evolution of kissing

The passage of food from one creature to another (be it between parent and offspring or potential mates) is certainly an intimate form of interaction. Whether this behavior can be regarded as altruistic is debatable, but the fact that caring for one’s young and securing a mate are both crucial to an organism’s ability to pass its genes on to subsequent generations supports the argument that this behavior would be evolutionarily encouraged.

So how did humans make the leap from mouth-to-mouth feeding to full-blown makeout sessions? That’s less clear — but scientists are on the case. Philematology (the science and study of kissing) is becoming an increasingly popular area of study, as researchers strive to sort out the mysteries of love and attraction. Sheril Kirshenbaum, science writer and author of The Science of Kissingdescribes one of the more popular hypotheses to be floated in recent years:

A kiss puts two people in very close proximity. Our sense of smell allows us to pick up subconscious clues about the other person’s DNA or reproductive status. Biologist Claus Wedekind found that women are most attracted to the scent of men who have a very different genetic code for their immune system in a region of DNA known as the major histocompatibility complex. Pairing off with a male who has a different set of genes for immunity can lead to children that will have a higher level of genetic diversity, making them healthier and more likely to survive.

Fun fact: A followup study to Wedekind’s found that women who take birth control “undergo a shift in preference toward men who share similar MHC genes.”

In brief: the science of kissing is a fascinating thing to think about, but plenty of unanswered questions remain. In the meantime, perhaps it’s sufficient to say that kissing remains an excellent and exciting human pasttime; and that, given its numerous health-benefits (orally transmitted diseases notwithstanding), perhaps we should all enjoy it a little more often.

Fuente: io9 (http://io9.com/5951240/the-evolution-of-kissing?utm_campaign=socialflow_io9_facebook&utm_source=io9_facebook&utm_medium=socialflow&post=53489144)