Invitación a recapacitar

EL BUITRE

Si pones un buitre en un cajón que mida 2 metros x 2 metros y que esté completamente abierto por la parte superior, esta ave, a pesar de su habilidad para volar, será un prisionero absoluto. La razón es que el buitre siempre comienza un vuelo desde el suelo con una carrera de 3 a 4 metros . Sin espacio para correr, como es su hábito, ni siquiera intentará volar sino que quedará prisionero de por vida en una pequeña cárcel sin techo.

EL MURCIÉLAGO

El murciélago ordinario que vuela por todos lados durante la noche es una criatura sumamente hábil en el aire, pero no puede elevarse desde un lugar a nivel del suelo.
Si se lo coloca en el suelo en un lugar plano, todo lo que puede hacer es arrastrase indefenso y, sin duda dolorosamente, hasta que alcanza algún sitio ligeramente elevado del cual se pueda lanzar a si mismo hacia el aire. Entonces, inmediatamente despega para volar

LA ABEJA

La abeja al ser depositada en un recipiente abierto, permanecerá allí hasta que muera, a menos que sea sacada de allí. Nunca ve la posibilidad de escapar que existe por arriba de ella, sin embargo persiste tratando de encontrar alguna forma de escape por los laterales cercanos al fondo. Seguirá buscando una salida donde no existe ninguna, hasta que completamente se destruye a si misma.

LAS PERSONAS:

En muchas formas, somos como el buitre, el murciélago y la abeja obrera. Lidiamos con nuestros problemas y frustraciones, sin nunca darnos cuenta que todo lo que tenemos que hacer es ver hacia arriba.
Esa es la respuesta,la ruta de escape y la solución a cualquier problema.
Solo mira hacia arriba!!!

LA TRISTEZA MIRA HACIA ATRÁS,

LA PREOCUPACIÓN MIRA ALREDEDOR,

LA DEPRESIÓN MIRA HACIA ABAJO,

PERO LA FE ….. LA FE SIEMPRE MIRA HACIA ARRIBA!!

Quizá lo que yo digo es la verdad o no lo es, pero tal vez lo que tú crees no es la verdad. Yo sólo soy la mitad del mensaje; tú eres la otra mitad. Soy responsable
de lo que digo, pero no soy responsable de lo que tú entiendas. Tú eres responsable de lo que tú entiendes; tú eres responsable de cualquier cosa que hagas con lo que
oigas en tu cabeza, porque tú eres quien da significado a cada palabra que oyes.

Los doce legados de Steve Jobs

El modo de afrontar la vida y de trabajar definen a cada persona. A menudo nos dejamos llevar por la vorágine diaria y no somos conscientes de que podemos cambiar nuestra trayectoria. La filosofía y modo de actuación del creador de Apple le brinda las pautas para tomar las riendas de su vida.

[foto de la noticia]

A partir de las doce máximas que resumen la filosofía y sabiduría empresarial de Steve Jobs, extraídas de sus propias palabras, Mario Escobar, analiza en su libro, Los doce legados de Steve Jobs cómo ejerció ese liderazgo y cuáles fueron los secretos que le llevaron a convertirse en uno de los empresarios más admirados. Para Escobar, estas claves son más que simples consejos. Son una guía para la vida y un modelo para enfrentarse a las situaciones difíciles, a las crisis personales y profesionales, y una ayuda para reinventarnos como personas. Estos son algunos de ellos:

Haz lo que te apasiona Parte de su discurso en la Universidad de Standford se ha convertido en la defensa de poner el corazón en todo aquello que haces. “La única forma de hacer bien tu trabajo es amando lo que haces. Si todavía no lo has encontrado, sigue buscando, no desesperes. Con el amor, sabrás cuándo lo has encontrado”.

Investiga y observa a tu alrededor A veces estamos tan preocupados por lo que nos sucede que se nos escapa lo que tenemos más cerca. Mira cómo lo hacen otros, aprende con humildad de sus aciertos y sus errores. No te creas superior a nadie, pero sé el mejor en todo lo que emprendas.

Seduce a los que te rodean Cautiva a los que te rodean con tu personalidad, pero no dándote más importancia de la que tienes, sino teniendo un sincero interés por el otro. Hay que ser cercano para ayudar al “caído”, pero también lejano para que nos vea en nuestra verdadera dimensión. La clave es atraer a los demás con los lazos de la convicción y el ejemplo.

Arriésgate la vida es riesgo y sin él no merece la pena existir. Haz lo que otros sueñan, convierte tus ideas en realidad y disfruta en el proceso.

Comienza en pequeño, piensa en grande no te preocupes de demasiadas cosas a la vez. Toma un puñado de objetivos simples y luego ve progresando hacia otros más complejos. No pienses sólo en el mañana, sino también en el futuro.

Tu momento es ahora La capacidad de acabar las cosas que tenemos es infinita. No podemos esperar vientos favorables, situaciones ideales o apoyos inmediatos. Comienza hoy.

Estad hambrientos, sed alocados Toda la filosofía de Steve Jobs se resume en estas dos frases. Sus principios fundamentales y el enfoque de su negocio están en ellas.

Expansion.com

Tengo 74 años y estoy harto

«Tengo 74 años  y estoy harto»

Debería de ser lectura obligada para todo hombre, mujer y niño en Jamaica, en el Reino Unido, Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda y en todo el mundo…
«Tengo 74 y ya estoy cansado»

Tengo 74  Excepto por un breve período en los años 50 cuando estaba haciendo mi Servicio Nacional. He trabajado duro desde que tenía 17 años.

Salvo por algunos graves problemas de salud, he trabajado 50 horas a la semana y no he caído enfermo en casi  40 años.

Tuve un salario razonable, pero yo no heredé mi trabajo ni mis ingresos y trabajé duro para llegar donde estoy. Dada la economía actual deduzco que mi retiro fue una mala idea.

Pero estoy cansado, muy cansado.

Estoy cansado de que me digan que tengo que «distribuir la riqueza» entre la gente que no tiene mi ética de trabajo.

Estoy cansado de que me digan que el Gobierno tomará el dinero que gané, por la fuerza si es necesario, para darlo a gente demasiado perezosa para ganársela.

Estoy cansado de que me digan que el Islam es una «Religión de Paz», cuando todos los días leo decenas de historias de hombres musulmanes, matando a sus hermanas, esposas e hijas de su familia para defender su «honor».

De musulmanes que se sienten ofendidos y por eso asesinan a musulmanes, a cristianos y a judíos porque ellos no son «creyentes».

Veo a musulmanes quemando escuelas para niñas; musulmanes lapidando a víctimas de violaciones, a adolescentes condenados a muerte por «adulterio».

Musulmanes mutilando los genitales de las niñas pequeñas.

Todo en nombre de Ala, porque el Corán y   la ley Sharia lo dicen.

Estoy cansado de que debemos tener «tolerancia por otras culturas» mientras que Arabia Saudita y otros países árabes utilizan nuestro dinero del petróleo para financiar mezquitas y escuelas islámicas (madrassas) y  predicar su odio en Australia, Nueva Zelanda, Reino Unido, América y Canadá, mientras que ninguno de sus países permiten financiar una iglesia, sinagoga o escuela religiosa en Arabia Saudita o cualquier otro país árabe para enseñar el amor y la tolerancia…

Estoy cansado de que me digan que debo bajar mi nivel de vida debido a la lucha por  el calentamiento global, que nadie puede discutir.

Estoy cansado de que me digan que los adictos a las drogas tienen una enfermedad, y yo debo ayudarlos, darles apoyo y pagar por el daño que ellos hacen. O, es que se les apareció un virus gigante, que se precipitó sobre ellos en un callejón oscuro, les agarró y les forzó a meterse cosas, polvo blanco, por las narices o a  clavarse una aguja en el brazo mientras trataban de defenderse?

Estoy cansado de escuchar a ricos atletas, artistas y políticos de todas partes hablando de errores inocentes, errores estúpidos o juveniles, cuando todos sabemos que ellos piensan que su único error fue dejarse capturar. Estoy cansado de la gente con sentido del derecho, rico o pobre.

Estoy realmente cansado de personas que no tienen responsabilidad por sus vidas y acciones. Estoy cansado de escuchar que culpen al Gobierno, o a la discriminación, etc. por todos sus problemas.

También estoy cansado y harto de ver a hombres y mujeres jóvenes, en sus años de adolescencia y veinteañeras estar cubiertas de  tatuajes y piercings en sus rostros, que los hace  no aptos para un empleo y pidiendo dinero al Gobierno.

Sí, estoy cansado, joder…  pero también me alegra que tener 74… porque, principalmente, no tendré que ver en el mundo, a estas personas.

Sólo lo siento por mi nieta y por sus hijos. 

Gracias a Dios estoy en el camino de salida y no en el camino opuesto.

«Tengo 74 años y estoy cansado”.

Los diez pasos que te conducen a la felicidad

PUEDE ESTAR EN EL LUGAR MÁS IMPREDECIBLE
Los diez pasos que te conducen a la felicidad
La felicidad es desde hace miles de años nuestro principal objetivo. (Corbis)

Paula Delgado Labrandero  20/01/2012
Cuenta la leyenda que un hombre escuchó decir que la felicidad era un tesoro. A partir de aquel instante comenzó a buscarla de manera incesante. En el camino se pegó varios batacazos y se hizo muchas preguntas sin respuesta. Miles de años después, esa búsqueda sigue constituyendo nuestro gran reto y el empeño de filósofos y estudiosos por descifrar su código. ¿Cómo ser felices y no frustrarnos en el intento?
Francesc Miralles, autor del libro 365 ideas para cambiar tu vida (editorial Planeta), tiene la respuesta. Expone varias reflexiones sobre los dilemas que se ha cuestionado la humanidad durante los últimos años y nos revela el secreto para encontrar nuestro tesoro más preciado en diez pasos.
1-      Pensar solo en el día de hoy
Las agendas constituyen parte de la barrera emocional que nos impide ser felices. La predisposición a dejar para mañana lo que podemos hacer hoy y a organizar escrupulosamente cada minuto de nuestra vida impide que disfrutemos del presente. Debemos pensar: Hoy es el día más feliz de nuestra vida. “Lo único razonable que podemos hacer es pasar el día de la mejor manera posible”, explica el autor.
2-      No compararnos con los demás
“El reto de ser uno mismo requiere que salgamos de las emociones y opiniones estereotipadas y reclamemos nuestro lugar en el mundo”. Cada uno tiene que actuar en su ámbito. “Hace 3000 años que nos dedicamos a buscar la felicidad. Es un concepto muy amplio y muy variable». La felicidad es subjetiva, dependerá de nuestras necesidades, entorno y tiempo. «Quien esté arruinado, será feliz cuando se libre de sus deudas, depende de la experiencia personal de cada uno”, ejemplifica Miralles. No obstante, matiza que la felicidad empieza por tener cubiertas nuestras necesidades más básicas.
3-      No criticar
Concentrar nuestras energías en descalificar a los demás juega en detrimento de nuestro beneficio. “En lugar de prestarnos a posibles amenazas externas, si impulsamos nuestro propio viaje al futuro viviremos de forma mucho más productiva y sosegada”. El camino hacia la felicidad empieza en priorizar nuestros intereses.
4-      Centrarse en el lado soleado de la vida
A menudo nos convertimos en buscadores infatigables de la felicidad cuando puede estar en el lugar y momento menos predecibles. Sorprenderse es la condición sine qua non para dar con el elixir de la felicidad. “La felicidad inesperada es la mejor. Observar el paisaje desde el tren, oler algo que te recuerda a tu niñez… son pequeñas cosas que nos inundan de bienestar”, reconoce el autor. Enfocar los aspectos positivos ayuda a multiplicar su poder.
5-      Rodearse de gente positiva
La vida impone determinadas barreras que no podemos sortear. La elección de nuestros amigos es propia. Debemos aprovecharnos. Nuestro entorno es el espejo en el que se refleja nuestra personalidad, experiencias, inquietudes. Constituye una memoria viva de quienes somos, de dónde venimos, dónde estamos y dónde queremos dirigir nuestro futuro. “La calidad de nuestros amigos determina la calidad de nuestra propia vida”. Como explica Miralles “es muy importante elegir a personas positivas que nos hagan reír, sentirnos bien, que nos den apoyo…”.
6-      Afrontar los problemas con humor
Todos hemos dicho alguna vez: me río por no llorar. Asumir las adversidades de la mejor manera posible contribuye a nuestro bienestar, a crearnos una especie de coraza muy necesaria para no desmoronarnos y afrontar las pruebas que nos pone la vida con fuerza. No podemos elegir lo que pasa, pero sí nuestra actitud. “Dentro de las circunstancias que nos toque vivir hay que hacerlo con la mejor cara posible. Es aconsejable sacar algo positivo de todo”. Incluso de las malas experiencias. “Si no hubiera momentos malos no sabríamos valorar los buenos”, sentencia.
7-      Aprender algo nuevo cada día
Miralles insiste en desmentir el tópico de que la ignorancia da la felicidad. “Ser ignorante no hace feliz, no te permite comprender muchos aspectos y contribuye a la falta de empatía con los demás”. La cultura contribuye, por tanto, a ampliar el abanico de amistades y a nutrirnos de sus experiencias, involucrarnos en sus sentimientos y, en definitiva, a ser mejor personas.
8-      Mostrar los sentimientos a la gente que quieres
Muchas veces no somos conscientes de lo que tenemos hasta que lo perdemos. Entonces nos arrepentimos de no haber pasado más tiempo con nuestros seres queridos o haberles demostrado nuestro cariño y afecto. «Cogerles la mano, darles las gracias, un beso, una sonrisa, un mensaje de ánimo… son acciones que nos hacen sentir felicidad a nosotros mismos y a los que las reciben», explica el autor. No dar pie a entrar en discusiones relajará nuestro estado. “Si todos sumáramos buenos actos y no nos enfadáramos en nuestro entorno más inmediato, la suma final sería más positiva que negativa. Al final lo que buscamos es sentirnos útiles para los demás”.
9-      No temer a la vida
La vida, en ocasiones, se presenta difícil. Forma parte de las reglas del juego.Determinadas decisiones nos superan, nos sentimos incapaces de asumirlas y dudamos qué hacer. La rabia de no poder con todo solo se soluciona con un replanteamiento de nuestras prioridades más inmediatas. “El miedo impide que desarrollemos nuestros objetivos”, opina el autor.
10-   Leer antes de acostarse
El ritmo frenético de nuestra sociedad nos impide, muy a menudo, evadirnos y disfrutar de la tranquilidad. Dedicar unos minutos a la lectura antes de conciliar el sueño contribuirá a “desconectar y a evadirse de los problemas”, asegura por su experiencia Miralles.
Eliminar los malos hábitos emocionales, buscar lo mejor de nosotros mismos, afrontar los momentos difíciles o aprender a disfrutar de las pequeñas cosas que nos regala la vida son solo algunas de las consecuencias más directas de cumplir este decálogo.

Mahatma Gandhi

Recuerda…

Que siempre existen tres enfoques en cada historia: mi verdad, tu verdad y la Verdad.

Que toma mucho tiempo llegar a ser la persona que deseas ser.

Que es mas fácil reaccionar que pensar.

Que podemos hacer mucho más cosas de las que creemos poder hacer.

Que no importan nuestras circunstancias, lo importante es cómo interpretamos nuestras circunstancias.

Que no podemos forzar a una persona a amarnos, únicamente podemos ser alguien que ama. El resto depende de los demás.

Que requiere años desarrollar la confianza y un segundo para destruirla.

Que dos personas pueden observar la misma cosa, y ver algo totalmente diferente.

Que las personas honestas tienen mas éxito al paso del tiempo.

Que podemos escribir o hablar de nuestros sentimientos, para aliviar mucho dolor.

Que no importa qué tan lejos he estado de DIOS, siempre me vuelve a recibir.

Que todos somos responsables de nuestros actos.

Que existen personas que me quieren mucho, pero no saben expresarlo.

Que puedo hacer todo o nada con mi mejor amigo y siempre gozar el momento.

Que a veces las personas que menos esperamos, son las primeras en apoyarte en los momentos más difíciles.

Que la madurez tiene que ver más con la experiencia que hemos vivido, y no tanto con los años que hemos cumplido.

Que hay dos días de la semana por los que no debemos de preocuparnos: ayer y mañana. El único momento valioso es AHORA.

Que aunque quiera mucho a la gente, algunas personas no me devolverán ese amor.

Que no debemos competir contra lo mejor de otros, sino competir con lo mejor de mí.

Que puedo hacer algo por impulso y arrepentirme el resto de mi vida.

Que la pasión de un sentimiento desaparece rápidamente.

Que si no controlo mi actitud, mi actitud me controlará a mí.

Que nunca debo decirle a un niño que sus sueños son ridículos, que tal si me cree?

Que es más importante que me perdone a mi mismo a que otros me perdonen.

Que no importa si mi corazón está herido, el mundo sigue girando.

Que la violencia atrae más violencia.

Que decir una verdad a medias es peor que una mentira.

Que las personas que critican a los demás, también me criticarán cuando tengan la oportunidad.

Que es difícil ser positivo cuando estoy cansado.

Que hay mucha diferencia entre la perfección y la excelencia.

Que los políticos hablan igual en todos los idiomas.

Que es mucho mejor expresar mis sentimientos, que guardarlos dentro de mí.

Que al final de la vida me doy cuenta que las únicas cosas que valieron la pena son: Dios, mi familia, un grupo muy selecto de amigos y unas experiencias que me dieron crecimiento personal. Para ser exitosos no tenemos que hacer cosas extraordinarias. Hagamos cosas ordinarias, extraordinariamente bien. «Si alguna vez no te dan una sonrisa esperada, se generoso y da la tuya, porque nadie tiene tanta necesidad de una sonrisa como aquel que no sabe sonreir»

Mahatma Gandhi

Mujeres a los 50

Una revista británica realizó una encuesta entre hombres, dividiéndolos en tres grupos de edades.
Sus preferencias sobre probables parejas fue aplastante: la mayoría eligió mujeres entre 50 a 60 años.
Casi todos coinciden en que son más inteligentes y más sexys.
Pero la auténtica respuesta la da un escritor sudamericano, de 45 años, Santiago Gamboa …

Palabras de Santiago Gamboa, escritor colombiano:

“Las mujeres de mi generación son las mejores. Y punto.
Hoy tienen cincuenta y pico, y son bellas, muy bellas, pero también serenas, comprensivas, sensatas, y sobre todo, endiabladamente seductoras, ésto a pesar de sus incipientes patas de gallo o de esa afectuosa celulitis que capitanea a algunas sus muslos, pero que las hace tan humanas, tan reales.
Hermosamente reales.

Casi todas, hoy, están casadas o divorciadas, o divorciadas y vueltas a casar, con la idea de no equivocarse en el segundo intento, que a veces es un modo de acercarse al tercero, y al cuarto intento.
Qué importa…

Otras, aunque pocas, mantienen una pertinaz soltería y la protegen como ciudad sitiada que, de cualquier modo, cada tanto abre sus puertas a algún visitante.

Nacidas bajo la era de Acuario, con el influjo de la música de Los Beatles, de Bob Dylan…. Herederas de la «revolución sexual» de la década de los 60 y de las corrientes feministas que, sin embargo, recibieron pasadas por varios filtros, ellas supieron combinar libertad con coquetería, emancipación con pasión, reivindicación con seducción.

Jamás vieron en el hombre a un enemigo a pesar que le cantaron unas cuantas verdades, pues comprendieron que emanciparse era algo más que poner al hombre a trapear el baño o a cambiar el rollo de papel higiénico cuando este, trágicamente, se acaba.

Son maravillosas y tienen estilo, aún cuando nos hacen sufrir, cuando nos engañan o nos dejan.
Usaron faldas hindúes a los 18 años, se cubrieron consuéter de lana y perdieron su parecido con María, la virgen, en una noche loca de viernes o sábado después de bailar.

Hablan con pasión de política y quisieran cambiar el mundo.
Aquí hay algunas razones de por qué una mujer de más de 50 nunca te va a despertar en la mitad de la noche para preguntarte…. «Qué estás pensando?» porque NO le interesa lo que estás pensando.

Si una mujer de más de 50 no,  no quiere mirar un partido de fútbol, ella no da vueltas alrededor tuyo.
Se pone a hacer algo que ella quiere hacer y generalmente es algo mucho más interesante.
Esa mujer  se conoce lo suficiente como para estar segura de sí misma, de lo que quiere, y de con quién lo quiere.

Son muy pocas las mujeres  a las que les importa lo que tú pienses de lo que ella hace.
Tiene cubierta su cuota de relaciones «importantes» y «compromisos».

Son generalmente generosas en alabanzas.
Tienen suficiente seguridad en sí mismas.

Las mujeres se vuelven  psíquicas a medida que pasa el tiempo.
No necesitas confesar tus pecados, ellas siempre los saben.
Son honestas y directas. Te dicen directamente que eres un imbécil si es lo que sienten sobre ti.
Tenemos muchas cosas buenas que decir de las mujeres de más de 50 y por múltiples razones.
Lamentablemente NO es recíproco.

Por cada impactante mujer de éstas, inteligente, divertida y sexi, hay un hombre con casi o más de 50…: pelón, gordo, barrigón,descuidado, haciéndose el gracioso con una chica de 20 años , y haciendo el completo RIDÍCULO.

Consejos

CONSEJOS
UNO. Dale a la gente más de lo que esperan recibir y hazlo con alegría.
DOS. Cásate con un hombre/mujer con quien te guste platicar. Conforme envejeces tu sentido por conversar se enriquecerá como cualquier otro.
TRES. No creas todo lo que oyes, no te gastes todo lo que tienes y no duermas todo lo que quieres.
CUATRO. Cuando digas ‘te amo’, dilo con un profundo sentimiento.
CINCO. Cuando digas ‘lo siento’ mira a la persona a los ojos.
SEIS. Está comprometido por lo menos seis meses antes de casarte.
SIETE. Cree en el amor a primera vista.
OCHO. Nunca te rías de los sueños de los demás. Las personas que no tiene sueños, no tienen mucho.
NUEVE. Ama profunda y apasionadamente. Puedes salir herido, pero es la única manera de vivir la vida plenamente.
DIEZ. En desacuerdos, pelea justamente. No digas nombres.
ONCE. No juzgues a la gente por sus familiares.
DOCE. Habla con calma y piensa rápido.
TRECE. Cuando alguien te hace una pregunta que tu no deseas contestar, sonríe y pregúntale ‘porque quiere saber eso’.
CATORCE. Recuerda que un gran amor y grandes retos siempre envuelven un gran riesgo.
QUINCE. Di salud cuando siempre que escuches a alguien estornudar.
DIECISEIS. Cuando pierdas, no pierdas la lección, aprende.
DIECISIETE. Recuerda las tres R´s: Respeto por ti mismo; Respeto por los demás y Responsabilidad por todos tus actos.
DIECIOCHO. No permitas que una pequeña disputa lastime una gran amistad.
DIECINUEVE. Cuando te des cuenta que has cometido un error, toma inmediatamente acciones para corregirlo.
VEINTE. Sonríe cuando tomes el teléfono para contestar una llamada, la persona que llama lo podrá sentir en tu voz.
VEINTIUNO. Pasa algún tiempo solo.

Mujeres bravas

Para quien no lo sepa, Héctor Abad nació en Colombia en 1958 y se recibió en Literatura moderna en Italia, Regresa a Colombia en 1987 cuando un grupo paramilitar asesina a su padre (médico defensor de derechos humanos y fundador de la que ahora es la facultad de medicina) pero se vuelve a ir a Italia por amenazas recibidas, regresa en 1993 aproximadamente y en la actualidad reside en Bogotá.
Elogio a la mujer brava

Por Héctor Abad
Estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas.
A los hombres machistas, que somos como el 96 por ciento de la población masculina, nos molestan las mujeres de carácter áspero, duro, decidido. Tenemos palabras denigrantes para designarlas: arpías, brujas, viejas, traumadas, solteronas, amargadas, marimachas, etc.
En realidad, les tenemos miedo y no vemos la hora de hacerles pagar muy caro su desafío al poder masculino que hasta hace poco habíamos detentado sin cuestionamientos. A esos machistas incorregibles que somos, machistas ancestrales por cultura y por herencia, nos molestan instintivamente esas fieras que en vez de someterse a nuestra voluntad, atacan y se defienden.
La hembra con la que soñamos, un sueño moldeado por siglos de prepotencia y por genes de bestias (todavía infrahumanos), consiste en una pareja joven y mansa, dulce y sumisa, siempre con una sonrisa de condescendencia en la boca. Una mujer bonita que no discuta, que sea simpática y diga frases amables, que jamás reclame, que abra la boca solamente para ser correcta, elogiar nuestros actos y celebrarnos bobadas. Que use las manos para la caricia, para tener la casa impecable, hacer buenos platos, servir bien los tragos y acomodar las flores en floreros. Este ideal, que las revistas de moda nos confirman, puede identificarse con una especie de modelito de las que salen por televisión, al final de los noticieros, siempre a un milímetro de quedar en bola, con curvas increíbles (te mandan besos y abrazos, aunque no te conozcan), siempre a tu entera disposición, en apariencia como si nos dijeran «no más usted me avisa y yo le abro las piernas», siempre como dispuestas a un vertiginoso desahogo de líquidos seminales, entre gritos ridículos del hombre (no de ellas, que requieren más tiempo y se quedan a medias).
A los machistas jóvenes y viejos nos ponen en jaque estas nuevas mujeres, las mujeres de verdad, las que no se someten y protestan y por eso seguimos soñando, más bien, con jovencitas perfectas que lo den fácil y no pongan problema. Porque estas mujeres nuevas exigen, piden, dan, se meten, regañan, contradicen, hablan y sólo se desnudan si les da la gana. Estas mujeres nuevas no se dejan dar órdenes, ni podemos dejarlas plantadas, o tiradas, o arrinconadas, en silencio y de ser posible en roles subordinados y en puestos subalternos. Las mujeres nuevas estudian más, saben más, tienen más disciplina, más iniciativa y quizá por eso mismo les queda más difícil conseguir pareja, pues todos los machistas les tememos.
Pero estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas. Ni siquiera tenemos que mantenerlas, pues ellas no lo permitirían porque saben que ese fue siempre el origen de nuestro dominio. Ellas ya no se dejan mantener, que es otra manera de comprarlas, porque saben que ahí -y en la fuerza bruta- ha radicado el poder de nosotros los machos durante milenios. Si las llegamos a conocer, si logramos soportar que nos corrijan, que nos refuten las ideas, nos señalen los errores que no queremos ver y nos desinflen la vanidad a punta de alfileres, nos daremos cuenta de que esa nueva paridad es agradable, porque vuelve posible una relación entre iguales, en la que nadie manda ni es mandado. Como trabajan tanto como nosotros (o más) entonces ellas también se declaran hartas por la noche y de mal humor, y lo más grave, sin ganas de cocinar. Al principio nos dará rabia, ya no las veremos tan buenas y abnegadas como nuestras santas madres, pero son mejores, precisamente porque son menos santas (las santas santifican) y tienen todo el derecho de no serlo.
Envejecen, como nosotros, y ya no tienen piel ni senos de veinteañeras (mirémonos el pecho también nosotros y los pies, las mejillas, los poquísimos pelos), las hormonas les dan ciclos de euforia y mal genio, pero son sabias para vivir y para amar y si alguna vez en la vida se necesita un consejo sensato (se necesita siempre, a diario), o una estrategia útil en el trabajo, o una maniobra acertada para ser más felices, ellas te lo darán, no las peladitas de piel y tetas perfectas, aunque estas sean la delicia con la que soñamos, un sueño que cuando se realiza ya ni sabemos qué hacer con todo eso.
Los varones machistas, somos animalitos todavía y es inútil pedir que dejemos de mirar a las muchachitas perfectas… Los ojos se nos van tras ellas, tras las curvas, porque llevamos por dentro un programa tozudo que hacia allá nos impulsa, como autómatas. Pero si logramos usar también esa herencia reciente, el córtex cerebral, si somos más sensatos y racionales, si nos volvemos más humanos y menos primitivos, nos daremos cuenta de que esas mujeres nuevas, esas mujeres bravas que exigen, trabajan, producen, joden y protestan, son las más desafiantes y por eso mismo las más estimulantes, las más entretenidas, las únicas con quienes se puede establecer una relación duradera, porque está basada en algo más que en abracitos y besos, o en coitos precipitados seguidos de tristeza. Esas mujeres nos dan ideas, amistad, pasiones y curiosidad por lo que vale la pena, sed de vida larga y de conocimiento.